AGUAS FLORALES La esencia de la planta

Las aguas florales o hidrolatos son muy utilizadas en países de Oriente, pero poco a poco también van introduciéndose en nuestro país. Hay que desconfiar de precios muy baratos: suelen ser productos muy tóxicos sin las propiedades de las aguas flores.
Al destilar por arrastre de vapor de agua una materia vegetal aromática se obtienen dos productos. Por una parte, obtenemos una parte acuosa. A este producto se le llama aguas florales o hidrolatos. Por otro lado, se obtiene otra sustancia, mucho más escasa; se le llaman aceites esenciales. Las dos fracciones, aguas florales y aceites esenciales, se separan relativamente fácil por su distinta densidad. Ambos tienen fragancias de la planta aromática destilada.
Las aguas florales o hidrolatos contiene los mismos ingredientes activos que la planta de la cual proceden, aunque estos se hallen mucho más diluidos. En el caso de los aceites los principios están mucho más concentrados, son muy poderosos. El hidrosol obtenido por destilación de flores también se llama agua floral. En el cuidado de la piel, las aguas florales son especialmente apreciadas como tónicos.
ORIENTE
Las aguas florales son muy utilizadas en muchos países de Oriente, aunque su uso es relativamente escaso en nuestro país. Sin embargo, en los últimos años este uso se está acrecentando notablemente. Por un lado, porque las nuevas tecnologías acortan las distancias entre culturas. Por otra parte, porque mucha gente ha viajado a países orientales y vienen de allí habiendo conocido otras formas de tonificar la piel, de cuidarla, de embellecerla.
PRINCIPIOS ACTIVOS
El hidrolato es un agua purificada (debido a las altas temperaturas del proceso de destilación) y, por suerte para nuestra piel, con restos de aceite esencial. El hidrolato contiene en torno al 5% de aceite esencial, en función del tipo de planta, proceso de destilación... Los hidrolatos cierran los poros y eliminan restos de la leche limpiadora. También hidratan y facilitan la penetración de los principios activos del tratamiento corporal o crema cosmética que utilizamos con regularidad. Son un complemento perfecto. Cada agua floral tiene las mismas propiedades que el aceite esencial de la misma planta del que ha surgido. El hidrolato de la rosa o de la hierbabuena tiene los mismos principios activos que los aceites de esas plantas. Elegiremos cada agua floral en función de los principios de cada planta para nuestras necesidades.
LOS PRECIOS
Los expertos nos alertan de que debemos desconfiar de los productos de aguas floreales con precios excesivamente baratos. Puede tratarse simplemente de agua destilada con aceites esenciales artificialmente incorporados. La mayoría de ellos son artificiales, químicos, y con sus consiguientes consecuencias. Tampoco contienen los fitoactivos de la planta. No son hidrolatos naturales, sino productos de imitación de muy dudosa garantía.
AGUAS FLOREALES “BIO”
Para muchos expertos, en el cuidado de la piel, las aguas florales son un complemento ideal de los aceites esenciales. Son utilizadas para limpiar y cuidar la piel con mucha facilidad y delicadeza, sin ningún tipo de agresión. Son pocas las firmas que, en el mercado español, ofertan aguas florales realizadas siguiendo técnicas ecológicas.
Por ejemplo, Ladrome tiene aguas florales de varias plantas. Nosotros recomendamos la de rosas. Este agua ha sido empleada desde hace siglos en cosméticos. Se utiliza como loción tónica para las pieles sensibles y desvitalizadas. Y revitaliza pieles maduras. Se puede usar como tónico fácil, o como fase acuática en una crema casera. Mezclado con una crema, se puede utilizar como máscara facial. Está certificada por Ecocert y sale a poco menos de 8 euros. También recomendamos, de Sanoflore, el agua floral de naranjo. O, también, entre otras, el agua floral de hamamelis de Florame, muy tonificante, indicada para pieles sensibles con rojeces. Labiatae, distribuida por La Rueda Natural, pone en el mercado en esta temporada hidrolatos de varias plantas: rosas, romero, lavanda, hierbabuena, salvia, manzanilla… El hidrolato de manzanilla es muy bueno para la conjuntivitis, entre otras cosas.
EL PH
Los hidrolatos son suaves pero efectivos. Se pueden usar sin diluir sin ningún problema sobre la piel. El pH es muy diferente al del agua. Así, el pH del hidrolato de lavanda es ligeramente ácido (5.6-5.9), o muy ácido, como el de rosa (2.9-3.1). Debido a estos valores de pH los hidrolatos resultan muy interesantes para preservar el pH natural de la piel y de esta manera contribuir al mantenimiento de una piel sana. Un hidrolato puro es la mejor elección para tratar dermatitis, eccemas, psoriasis, heridas…aplicándolo mediante compresas, en el baño, en cremas, lociones. Hace muchos años, la empresa de belleza Erno Laszlo establecía entre sus consejos de belleza uno básico, que era la aplicación de agua limpia no demasiado fría ni demasiado caliente sobre el rostro cada mañana y cada noche. Desafortunadamente hoy día el agua de nuestros grifos está repleta de cloro y otros elementos que le restan pureza y valor terapéutico y, por eso, es una buena opción el uso del hidrolato como sustituto. Como: desmaquillante, tónico, mascarilla…
USO INTERNO
El agua puede resultar más sabrosa incluso más saludable al añadirle un hidrolato. Si quieres empezar a beber más agua pero no te gusta, elige tres o cuatro hidrolatos de los más sabrosos y empieza por añadir pequeñas cantidades, justo para saborearlo, en cada vaso de agua que consumes. Añade dos cucharadas de hidrolato a un litro de agua y consumir a lo largo del día. También puedes combinar una parte de hidrolato con cuatro de agua para enjuagar la boca y mantener tu higiene oral. Para niños de menos de tres años, diluir una parte de hidrolato en diez de agua.
María Iñíguez es especialista en aromaterapia
Este reportaje formará parte de un especial de The Ecologist dedicado íntegramente a la cosmética ecológica certificada, que está previsto que se publique en el trimestre de octubre.
TRAS EL “HAMMAM”
NO SON IRRITANTES
Desde tiempo inmemorial, las aguas florales o hidrosoles son obtenidos a partir del proceso de destilación de la planta para extraer el aceite esencial. Se han usado muchísimo y se siguen usando en muchos países de Oriente. Las aguas florales no son irritantes, y, por tanto, son muy convenientes y recomendables para niños, bebes y personas con hipersensibilidad.
Por ejemplo, en los tratamientos del oriental “hammam”, para la piel, son un complemento ideal de los aceites esenciales, usándolas como tónicos para limpiar y cuidar la piel. Hay quien también recomienda su uso en los viajes en avión (sobre todo, en los viajes largos) o en cualquier ambiente climatizado. Las aguas florales son compuestos aromáticos muy frágiles y vulnerables a los elementos. Hay que conservarlas en zonas alejadas del calor y de la luz. Estas aguas frescas se vaporizan ligeramente sobre el cuerpo, aunque también se pueden vaporizar sobre las prendas y la ropa de hogar para aromatizar.
AGUAS FLORALES PARA TODOS
LAS MÁS UTILIZADAS
Las más utilizadas en cosmética son:
•Agua floral de rosas, de acción tónica e hidratante para pieles normales y secas.
•Agua floral de azahar, de acción relajante
•Agua floral de hamammelis, de acción astringente para pieles grasas
•Agua floral de lavanda, de acción relajante, para pieles irritadas
•Agua floral de Manzanilla, de acción antiinflamatoria y descongestionante.
•Agua floral de aciano, de acción astringente
•Agua floral de melisa, de acción relajante
•Agua floral de romero, de acción tonificante
Los parámetros de calidad que se deben exigir a un hidrolato son los mismos que se aplican a un aceite esencial y son los que apuntamos a continuación:
•Proceder de una única especie botánica perfectamente clasificada según nomenclatura Linneo
•Contar con certificado de agricultura ecológica o biodinámica
•Analizar y verificar que está libre de componentes químicos añadidos.
•Proceder de una extracción o destilación con fines únicamente terapéuticos
•Almacenar y transportar en forma adecuada para mantener sus valores terapéuticos.
UN EJEMPLO: LA ROSA
SU AGUA FLORAL TONIFICA LA LÍBIDO
•Es un tónico natural muy utilizado en cosmética, por sus propiedades hidratantes, antiarrugas, calmantes, refrescantes, antisépticas, astringentes, anti-inflamatorias, descongestionantes y relajantes. Es uno de los componentes más frecuentes en lociones, cremas y otros preparados para la piel
•Es buena para hacer jabón hidratante y suele estar presente también en aguas perfumadas, colonias, aceites de baño y champús
•Es lo suficientemente suave para ser usada en cualquier tipo de piel. Desde la piel sensible, seca, arrugada, hasta la piel grasa y con tendencia al acné
•No irrita la piel, está indicada para pieles que no toleran el alcohol
•Regenera las células cutáneas
•Relaja y desinflama la zona de los ojos
•Tónica y vasoconstrictora, para reducir el enrojecimiento de los capilares dilatados
•Limpia el cutis, remueve impurezas y restos de maquillaje
•Astringente, cierra los poros
Agua de baño: Añadir unas cucharadas de agua de rosas en el baño; puede ser un estimulante sexual.
Mascarillas: 1 cucharadita de arcilla, 2 cucharadas de agua de rosas y 1 cucharadita de aceite de avellanas. Remover hasta que estén bien mezclados y aplicar durante 20 minutos, enjuagar con abundante agua.
Humectante natural: Mezclar a partes iguales agua de rosas y glicerina vegetal. Evita la sequedad en cutis y manos.
Afeitado: Excelente loción para después del afeitado, por sus propiedades antisépticas y anti-inflamatorias.
Emociones: Aporta paz y bienestar consigo mismo y autoestima.


