Monsanto/Lasso: declarados culpables

“Monsanto es responsable de los daños causados a Paul François tras la inhalación del producto Lasso”, sentencia el Tribunal de Gran Instancia de Lyon, que condena a Monsanto a indemnizarle por los daños ocasionados.
Al año siguiente, los análisis revelaron en su organismo residuos de monoclorobenzeno, un disolvente presente en un 50% en el producto Lasso, al lado del principio activo del anacloro. Tres años después, la Justicia reconoció los problemas de salud de quien se ha convertido en el portavoz de las víctimas de los pesticidas como una enfermedad profesional. Fue entonces cuando se puso una demanda por la vía civil contra Monsanto.
El abogado de François Lafforgue reprochó a Monsanto en la Audiencia de Lyon en diciembre de 2011 haber seguido comercializando el producto Lasso en el mercado a pesar de haberse establecido su peligrosidad bastantes años antes (años 80), cuando sí se prohibió en Canadá, en Reino Unido o en Bélgica. Sólo en 2007, se retiró del mercado francés. Según Lafforgue, Monsanto no habría cumplido con su obligación de informar acerca de la composición del producto en la etiqueta y de no advertir de los riesgos ligados a la inhalación, ni a la obligación de llevar una mascarilla.
Por su parte, el abogado de Monsanto, Jean-Philippe Delsart, pone en duda la veracidad de la intoxicación, subrayando que los problemas de salud sólo aparecieron meses después.


