CASTRONUÑO/Mª JOSÉ CELEMÍN “En Castilla y León él éxodo rural es más visible por la forma de ser y la mentalidad de la zona”

Martes 15 de Enero de 2019




Mª José Celemín lidera, en Castronuño (Valladolid), una casa rural muy ecológica y ahora va a apostar por otros negocios ecosostenibles, como la venta de pastelitos árabes “bio”. Una forma de ponerle freno a la desertización rural en una de las zonas del estado donde con más virulencia se muestra el éxodo rural. Esta entrevista se ha publicado en un monográfico de The Ecologist dedicado íntegramente a analizar las causas y las consecuencias del despoblamiento rural.

Su casa rural, Beatiful Alamedas, es encantadora y superecológica. Su análisis del éxodo rural tiene que ver con la mentalidad castellana, muy cerrada y poco dada a la apertura mental. Ella tiene claras las razones por las que la diáspora rural afecta más a Catilla y León. Lo vive en carne propia cada día. Digamos que las legislaciones y los medios encuentran en esa área un caldo de cultivo propicio para ir despoblando pueblos y aldeas. Pero Celemín, en soledad, combate con fuerza…

UNA HISTORIA ANUNCIADA
-Háblanos de Castronuño y de la despoblación rural que le afecta… ¿Los pueblos de menos de mil habitantes están en peligro de desaparición?
-En 1900 Castronuño tenía 2.699 habitantes. En 1970 tenía 1.662. En 1990 tenía 1.287. En el año 2000 tenía 1077 vecinos. Y hoy, en el 2108, tiene menos de 870. Esto muestra una despoblación paulatina a lo largo del siglo pasado y de este que culminará, de forma inexorable, con la total desaparición, y no sólo para Castronuño, sino para todos los pueblos en Castilla y León. Esta es una casa que lleva incendiándose  mientras todos, sin excepción, estaban mirando para otro lado. Ahora hay que dar la cara. Las bombas son letales en el momento. Pero el arma que ha destruido Castilla y León ha sido como un depredador silencioso.

-¿Por qué Castilla y León está tan afectada por la despoblación rural, más que otras zonas, como pueden ser Andalucía o Catalunya?
-Por la forma de ser y la mentalidad, que vienen condicionadas por nuestro pasado. Siguen dominando los comportamientos tradicionales de sumisión social y la idea de que sólo unos son capaces de gestionar lo público (o lo privado). Esto no es Nueva York con una mentalidad dominante de éxito social, afán de perfección o superación. Todo se hace de cualquier manera y no es bienvenido el que tiene propuestas diferentes o es brillante o inteligente. En Castronuño, los últimos que han venido con alguna idea de negocio nueva han salido despavoridos. Les han hecho bullying.

ESPACIOS SOSTENIBLES
-¿De qué manera estás contribuyendo a implementar acciones que puedan revertir el proceso de desertización rural en tu área?
-Estoy creando espacios físicos sostenibles inspirados en la descripción del Paraíso que hacen los textos sagrados, en concreto el Corán, con abundancia de agua y vegetación, primando la estética y un estilo provenzal que recuerde a las casas americanas y esa sensación de “sentirte en casa”, porque esto, de verdad, es inhóspito. Me siento como un refugiado en mi propio país. Lo último que estoy haciendo es un obrador para hacer dulces ecológicos y halal en una cocina pequeñita, pero monísima, de bio-construcción. Voy a acristalar un porche y lo voy a convertir en tetería, cafetería, pequeño restaurante con comida ecológica. Voy a recrear el ambiente de los Starbucks para que quien venga pueda sentir que está conectado con el mundo. Haremos encuentros, conciertos y otros.

-¿Cómo crees que la Administración (municipal, autonómica, estatal) debería corregir la tendencia de la despoblación? ¿Incentivos fiscales?
-Deben apoyar a quienes estamos construyendo un oasis en este desierto. Deben ofrecer ayudas económicas para emprender a las nuevas propuestas en un sitio que se queda sin vida. Deben escuchar a quienes estamos al pie del cañón. Esto es la primera línea de batalla. Conocer los proyectos que estamos realizando y ayudarlos a financiar debería ser una realidad. Deben reconocer el trabajo y estar a la altura de estos proyectos para trabajar con nosotros codo a codo, crear y crecer juntos.
 


MUJERES RURALES
-¿Por qué crees que las estadísticas muestran que, en España, hay más mujeres rurales que emigran que hombres?
-El derribar a una mujer es un comportamiento habitual. Yo lo veo en Castronuño a diario. Lo que Clarín, hace más de un siglo, describió en “La Regenta”… pervive intacto. Hace 14 años Juan José Millás escribió el libro “Hay algo que no es como me dicen: El caso de Nevenka Fernández contra la realidad”. Mi novela “El Dios de las praderas verdes” se la dedico en letras gruesas a Nevenka y a Millás. La lectura de aquel libro me sacó de dudas de lo que es Castilla y León. Las mujeres están expuestas en un medio así y, por eso, en cuanto pueden, huyen. También los hombres, si son sensibles y considerados. En Castronuño, a un chico lo han dejado inválido (mental y físicamente) porque decían que era virgen. No hay política local medioambiental de ruidos. Yo no puedo dormir en mi casa por los ladridos de los perros. La Guardia Civil pone multas que se inventa para mantener la aparente calma, pero debajo hay un huracán. La despoblación es una depredación silenciosa. Esto es un desastre que necesita una reforma integral.

- ¿Cuáles crees que son las peores consecuencias medioambientales de la desertización rural?
-A lo mejor es una oportunidad para que los campos se regeneren. Podría ser selvático… ¿Había recalentamiento hace un millón de años originado por la mano del hombre?

ECOLOGÍA PROFUNDA
-¿Es preciso anteponer los valores ecológicos para que las actuaciones en el medio rural puedan tener viabilidad a largo plazo?
-A veces veo a un señor mayor, aquí en Castronuño, completamente drogado. Se debe sentir muy solo y deprimido, y los médicos le deben de haber dado muchos psicofármacos. A las mujeres marroquíes que trabajan conmigo el médico de Castronuño les receta fármacos para todo, cuando ellas han solucionado tradicionalmente sus problemas leyendo el Corán o con remedios tradicionales. Y todo así. Sí, el hombre de esta modernidad se ha apartado de Dios y no Le sirve, incluso en estos lugares en los que, en otros tiempos, la gente se quedaba tullida en oración. Hemos dejado de ser garantes del cuidado de la Tierra y de sus moradores. Sólo desde una posición de respeto podemos construir un “Paraíso en la Tierra”.

-“Hay que superar el discurso del no hay alternativas al despoblamiento, y pensar en nuevos modelos, nuevas políticas y acciones coordinadas, para evitar la pérdida cultural y ambiental que supone el fin del mundo rural”... Lo dice Luis de Romero, profesor universitario de Geografía. ¿Qué te parece esa aseveración?
-Que me da la risa. Le digo a Luis de Romero que venga aquí y que escriba una investigación pionera sobre Teresa de Ávila. Se lo comen vivo. Me hace mucha gracia cuando leo cosas como “pérdida cultural”. ¿Qué pérdida cultural? Torturaron a los judíos, quemaron a los luteranos, a las brujas, y a quien se saliera mentalmente de la concepción castellanista. Y lo siguen haciendo. Éste es el legado cultural que hemos recibido y por esto nos estamos auto-destruyendo. Hay que crear una realidad nueva, porque la que hay ni tan siquiera se puede reformar.
 


“Lo último que estoy haciendo es un obrador para hacer dulces ecológicos y halal en una cocina pequeñita, pero monísima, de bio-construcción. Voy a acristalar un porche y lo voy a convertir en tetería, cafetería, pequeño restaurante con comida ecológica. Voy a recrear el ambiente de los Starbucks para que quien venga pueda sentir que está conectado con el mundo. Haremos encuentros, conciertos y otros”



TECNOLOGÍA Y CONEXIÓN
-¿La tecnología te permite vivir abierta al mundo desde una pequeña población de la provincia de Valladolid? ¿Cómo?
-Esta es la bendición del momento en el que vivimos y es lo que permite que pueda estar llevando a cabo este proyecto en un lugar que se despuebla. Cuando he necesitado un coach que me ayudara a ver la realidad, mi entorno y a mí misma para tomar acción y dirección, no ha podido ser español, siempre ha sido de Estados Unidos, y esto es gracias al email, Skype y las nuevas comunicaciones. Por eso este proyecto está orientado en crear un espacio en mitad de la nada en el que uno se sienta parte del mundo.

-¿Qué es para ti lo mejor y lo peor de vivir en Castronuño?
-Cuando llegué de Nueva York y me vi de nuevo en España se me cayó el mundo. Lo mismo es Castronuño que Madrid que Barcelona. En Nueva York era reconocida y estaba mimada. En España soy invisible. Y esto sirve para mucha gente, por eso hay fuga de cerebros. Hoy por hoy practico un lema, el de Teresa de Ávila y el de los sufís, “Sólo Dios basta”, y, desde el interior, donde mora lo divino, saco toda la fuerza para construir este “Pequeño Manhattan” y Él me ayuda. Dignifico a las mujeres marroquíes que trabajan conmigo, haciendo florecer sus dones y haciéndolas ver que están llenas de recursos internos para ser prósperas y abundantes en este paso por la Tierra.

P. B.
 


NEGATIVISMO CRÓNICO…
Y MUCHA ENVIDIA
-¿Cuáles crees que son los principales motivos que abogan a la despoblación rural?
-La falta de un sentido de la excelencia, el negativismo crónico y la envidia… son los venenos letales que han acabado con el mundo rural de Castilla y León y han desvitalizado las ciudades. Este “Pequeño Manhattan”, que es mi proyecto, simboliza la energía positiva de Nueva York y la pasión por crear, pone en valor la sensibilidad, la multiculturalidad, y tiene una vocación internacional. Quiero que “María José Celemín” sea la personificación de algo que aquí no ha existido nunca: el espíritu de la mujer independiente fuera del control de los hombres, que cuida de la Naturaleza, protege a las niñas, y a las mujeres (y hombres) más vulnerables.
 


MÁS INFO
www.mariajosecelemin.com
mariajosecelemin@gmail.com
T. 638 08 77 74

 






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