CHOCOLATES ARTESANOS ISABEL Chocolate “bio” y justo que reforesta Aragón

Lunes 01 de Abril de 2019




 

Chocolates Artesanos Isabel es un obrador de chocolate ecológico y comercio justo que nace en 1997 como fruto de la experiencia de trabajar el chocolate en algunas de las mejores pastelerías y chocolaterías de Europa. La fuerte voluntad de su fundadora, Isabel Félez, de generar riqueza para su entorno, a través de una cadena de producción ética y sostenible, que cuenta exclusivamente con materias primas de calidad certificadas ecológicas y de comercio justo, ha logrado ampliar su plantilla con la integración de 15 mujeres y aumentar su facturación en un 1.000%. Chocolates Artesanos Isabel se ha sumado a la iniciativa de la ONG Plan for the Planet de reforestar el planeta a través de la venta de sus de chocolates. 

A través del proyecto de reforestación, plantan un árbol por cada lote de Chocolates Isabel vendido o cada vez que un cliente sube una foto a redes sociales con cualquiera de sus compras con el hashtag #chocolateético. Una vez el árbol ha sido plantado se envía al cliente un certificado de Plant for the Planet que incluye las coordenadas geográficas del árbol correspondiente.

-¿Cómo se creó Chocolates Isabel y por qué?
-He pasado gran parte de mi vida viajando por el mundo aprendiendo a elaborar chocolate de la mano de las mejores chocolaterías y pastelerías de Europa. Chocolates Artesanos Isabel es la realización de un sueño: abrir un pequeño obrador de chocolate ecológico y de Comercio Justo, donde poder crear chocolate como si fueran joyas, que, además de alimentar sanamente, aporta placer y sentidos a las personas que se los comen. Y todo ello en mi pueblo, Alcorisa. No fue fácil arrancar, con un entorno rural en creciente despoblación, unas infraestructuras escasas y, por entonces, una agricultura ecológica española escasa y menos aún de Comercio Justo. Sin embargo, el potencial del territorio era tremendo. Una agricultura de primer nivel en la zona impulsaba a trabajar en y por un ecosistema ecológico para construir un mundo mejor para todas y todos.
 


APUESTA “BIO”
-¿Desde cuándo apostáis por lo ecológico?
-En mi familia hemos sido siempre consumidores de alimentación orgánica y ética. Comprar materias primas certificadas ecológicas y de Comercio Justo era, por lo tanto, la manera de ser consecuentes y coherentes con nuestros propios valores personales. Por eso, en 2014 nos convertimos a lo ecológico. La alimentación “bio”, además de sana, es la forma en la que nos aseguramos que estamos respetando y cuidando el planeta y sus recursos naturales.  En cuanto al cacao, en concreto, para nosotros es además fundamental e indispensable que sea certificado “Fairtrade”. La industria del cacao esconde, en muchos casos, un abuso y esclavitud infantil que no vamos a apoyar, y mucho menos financiar. Lamentamos que, aunque pudiera ser una buena noticia, seamos en España la única empresa artesana que elabora chocolate con criterios éticos.

-Háblanos de tu apuesta por la reforestación…
-Nuestro pueblo está próximo a las zonas de Ejulve y Aliaga que siguen recuperándose de un devastador incendio forestal sufrido en el año 2009, uno de los mayores habidos en Aragón. Estas llamas arrasaron más de 12.000 hectáreas de masa forestal. A través de la plataforma ciudadana “Nuestros montes no se olvidan”, surgida a raíz del incendio, nos llegó la idea de apoyar en la reforestación de estos montes turolenses. A comienzos de 2018, la fundación Plant for the Planet, apoyada por esta plataforma, dio comienzo a un proyecto pionero de reforestación en la zona afectada. El objetivo es plantar un total 100.000 árboles entre 2018 y 2019. Y si la iniciativa ya se merecía todo nuestro apoyo, el que esta primera actuación haya buscado fomentar el empleo de personas de la zona en riesgo de exclusión social, al tiempo que se les da una formación en emprendimiento forestal, nos hace sentir más que implicados.

CAMBIOS
-¿Qué ha cambiado desde que empezasteis con la empresa?
-Muchas cosas. Nos hemos convertido a lo ecológico y conseguido el certificado, con todo lo que ello conlleva. Hemos pasado de ser una empresa unipersonal a tener una plantilla de 15 mujeres. En su mayoría en riesgo de exclusión social o con necesidades de conciliación familiar. Las exportaciones, asimismo, nos han permitido crecer y aumentar la producción y los ingresos…  exponencialmente. Y entre tanto, nos han dado muchos premios y reconocimientos que nos reafirman en nuestro trabajo y, por supuesto, en nuestra misión y valores.

-Habladnos de lo que hace diferentes a vuestros chocolates…
-Muchas cosas (risas). Como comentaba, somos la única empresa en España que elabora los chocolates de forma artesana e íntegramente ética y ecológica. Además, trabajamos desde la semilla del cacao con la técnica “bean to bar” que implica elaborar el chocolate desde su origen hasta el final. Es decir, en nuestro obrador tostamos, descascarillamos, trituramos y trabajamos las semillas que compramos a pequeñas cooperativas de países del Sur. En contraposición a la mayoría de marcas que, por lo general, compran el chocolate ya preparado para limitarse a darle forma o añadir los ingredientes extras necesarios para elaborar sus productos finales. Asimismo, apostamos por un chocolate, además de delicioso y sugerente, sano y de calidad integral. Por ello, hemos prescindido del azúcar blanco refinado, que es lo que llevan la gran parte de los chocolates en el mercado, en favor de la panela (azúcar integral sin refinar) ecológica y de Comercio Justo.
 


DAME CHOCOLATE
-¿Por qué se ha pensado durante un tiempo que el consumo de chocolate era nocivo para niños y adultos?
-Un chocolate con azúcar refinada, conservantes, colorantes y aromas artificiales es, efectivamente, nocivo para la salud. Y más para los niños que pueden aumentar considerablemente su dependencia a este tipo de productos procesados y extremadamente dulces. Ahora, si hablamos de un chocolate con ingredientes sanos, como la panela, no modificados genéticamente, sin conservantes ni colorantes y con ingredientes ecológicos, como los frutos secos, y aceite de oliva virgen –en lugar de aceite de palma–, la cosa cambia. Porque este chocolate sí nutre y alimenta. Y tiene muchos de los componentes necesarios para mantener nuestro metabolismo fuerte y equilibrado.

-¿Cómo veis el sector “bio”? Ventajas y desventajas de la democratización del sector…
-La democratización de lo ecológico nos alegra e ilusiona. Es buenísimo que cada vez sean más los productos ecológicos disponibles en el mercado, frente a aquellos que no respetan ni la salud ni el medio ambiente. La parte negativa es que como es un concepto que cada vez “vende” más… hay muchas marcas que se están sumando al carro de lo “bio” no por conciencia, sino por interés lucrativo. Y esto, en última instancia, no estaría mal, si no fuera porque esta fuerza va en perjuicio de las empresas que, como la nuestra, empresa en la que apostamos por construir un mundo mejor en todas las direcciones, no solo la de nuestro bolsillo. Nuestra cadena de producción, nuestras políticas de recursos humanos, etc., se enmarcan en algo que se denomina la “Economía del Bien Común”. Este modelo aboga no solo por ofrecer productos o servicios éticos, sino que garantiza que la forma, la vía y el fin, también lo son. Como comentaba, no sirve de nada vender un chocolate “bio” que viene de un cacao recogido por un niño o una niña esclavizados y sin derechos a una infancia justa y feliz.  En este sentido, las compañías multinacionales que históricamente han tenido capítulos más que oscuros en torno a sus formas de producción, la gestión abusadora con los agricultores y demás, pasan a formar parte de un sello, el ecológico, que en sí mismo debería ser sinónimo de ético. Y con estas marcas vemos que no. Que no todo lo ecológico tiene por qué ser justo ni solidario. Si bien, que esta es la única apreciación positiva, respeta el medio ambiente. Son, por lo tanto, los consumidores y consumidoras los/as que también dentro del mercado ecológico han de hacer su propio filtro de marcas si lo que quieren es ser coherentes con sus principios de justicia, equidad y solidaridad.

-¿Qué es para vosotros BioCultura y qué vais a presentar en BioCultura BCN?
-
BioCultura es para nosotras muy importante. Fue allí, en el 2015, donde recibimos el Premio al Mejor Producto Ecológico en España. Además, es la feria de referencia del sector de la alimentación ecológica. Nuestro producto estará presente en los expositores a través de nuestros distribuidores catalanes allí presentes. Y la novedad para esta edición va a ser nuestro nuevo kit con el que puedes elaborar tu propio chocolate, que es, por supuesto, ecológico y de comercio justo.

-¿Cómo imagináis vuestra empresa dentro de 10 años?
-Habremos crecido algo más, lo cual repercutirá positivamente en muchos aspectos: nos permitirá contar con más personas en el equipo, algo muy necesario en una provincia como Teruel, profundamente afectada por la despoblación por falta de oportunidades laborales. También será positivo para los productores ecológicos y de Comercio Justo que verán aumentados sus pedidos gracias a nuestro crecimiento. Este crecimiento será fruto de una ampliación de nuestra gama de productos con nuevos chocolates.

Esteban Zarauz
 


ISABEL FÉLEZ
ECOLOGISTA, FEMINISTA E IDEALISTA
Isabel Félez es una mujer y madre emprendedora, feminista e idealista que apuesta por un mundo justo y sano. Su motivación como empresaria es tener el poder y los recursos para construir a su alrededor una sociedad mejor, reinvirtiendo en su entorno, tanto en las personas como en la tierra. Su curiosidad y espíritu de aventura le ha empujado a viajar mucho y buscar aprender siempre de los mejores.






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