CÁNCER Agentes peligrosos en chocolates de conocidas marcas

Jueves 14 de Julio de 2016




Desde hace ya unos años, varios organismos expertos en alimentos de Europa han alertado de la presencia de una serie de elementos poco recomendables (algunos de ellos con peligro de ser cancerígenos) en distintas marcas de reconocidos chocolates. Publicado por Ecoticias.

En 2013, se determinó la existencia de varios hidrocarburos aromáticos policíclicos en el chocolate mediante un método de detección que fue reformulado y perfeccionado por el mismo grupo de científicos  que venía investigando el tema desde 2012. Mientras que los niños de todo el mundo exigen a sus padres que les compren los dulces que se promocionan en la televisión, los científicos estaban preocupados por las cantidades de elementos cancerígenos que dichas golosinas podían contener.
Es bien sabido que la manteca de cacao contiene niveles más altos de HAP que otros tipos de aceites y grasas, como resultado de una refinación más pobre durante las prácticas de elaboración… y si existe un secado insuficiente.
Muchos elementos que no deberían estar allí se hallan en los alimentos y dulces que contienen chocolate y contribuyen a la exposición general de quienes los consumen. El riesgo en los niños es mayor ya que tienden a comer más chocolate que los adultos y tienen un umbral de seguridad inferior.

AUMENTO DE CONTROLES
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconoció en esas fechas que sus criterios para la detección de hidrocarburos aromáticos policíclicos en los alimentos eran deficientes ya que se basaban en un único marcador HAP el benzo [a] pireno, pero a partir de abril de 2013 han acordado ampliar la investigación a cuatro HAP con el fin de proteger a los consumidores.
El Benzo [a] pireno sigue siendo uno de los cuatro biomarcadores con un límite máximo permisible de 5.0 g/kg de grasa. Los otros tres son el benzo [a] antraceno, el benzo [b] fluoranteno y el criseno y el límite máximo permitido para los cuatro juntos se marcó en 35,0 mg/kg de grasa a partir del 4/2013 y luego se bajó a 30,0 mg / kg de grasa dos años después.

EN LA ACTUALIDAD
Foodwatch de Alemania encontró que el Kinder Reigel, el Fioretto de Lindt y el Sun Rice de Schokohappen  contenían hidrocarburos aromáticos procedentes de aceites minerales que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria ha estimado que podrían ser cancerígenos.
Por esta razón la organización de vigilancia alimentaria alemana sugirió que en los envoltorios de dichos chocolates debía de ponerse una etiqueta que advirtiera de los riesgos que se corren al comerlos, con más razón cuando los principales consumidores son los niños.
Esto ha provocado reacciones encontradas, ya que los activistas dicen que, si bien es imposible detectarlas, allí están y que ante la evidencia de "no hay niveles aceptables" de dichas sustancias en las golosinas, éstas que se deben evitar, por lo que abogan por la retirada del mercado de dichas marcas.
Sin embargo, otros grupos han dicho que el riesgo es mínimo. La Asociación de la Agencia Alemana de Confiterías (BDSI) declaró que no hay necesidad de retirar ningún producto, ya que dadas las cantidades encontradas… los chocolates podrían ser consumidos sin riesgos y sin que por ello se genere tanta polémica.

UN PROBLEMA DE SALUD
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria dice que estos elementos pueden ser mutagénicos y carcinogénicos y por lo tanto lo consideran un motivo de preocupación. El aceite mineral que los originaría es un subproducto del petróleo
Foodwatch Alemania ha probado recientemente varios productos de confitería y detectó trazas de componentes de aceites minerales. Sin embargo, existen restos de aceite mineral en casi todas partes en el medio ambiente y éstos puedan ser transferidos a la alimentación en muchas maneras diferentes.
Estos aceites son componentes de la mayoría de las tintas de impresión que se introducen en el ciclo de reciclado de envases y pueden migrar a las materias primas y a los alimentos y de esta manera contaminarlos.
Debido a la complejidad del tema y a que este aspecto tiene impactos en varias industrias, para encontrar una solución se requiere el esfuerzo conjunto de todos los actores de la cadena de suministro de alimentos, incluyendo el comercio de productos básicos dentro y fuera de Europa.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?
En ningún momento se aclara si se tomarán medidas al respecto y por tanto se sigue jugando con la salud de la gente. Parece mentira que se denuncie la presencia de este tipo de sustancias y que, a la larga, todo siga igual.
Por otro lado, los padres deberían comenzar a plantearse que la realidad es innegable: los niños comen lo que ellos les ofrecen y las golosinas son nocivas para su salud, por su propia naturaleza y por la cantidad de sustancias peligrosas que puedan contener, empezando por el azúcar, los colorantes, los aditivos y les sigue una lista interminable.

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