GEOPATÍAS Electrosensibilidad a las radiaciones de origen natural

Jueves 03 de Marzo de 2016




Mucho se habla, afortunadamente, sobre la contaminación por radiaciones electro-magnéticas de origen artificial. Parece que, finalmente, nuestra sociedad ha despertado y exige respuestas. En redes sociales, blogs y medios de comunicación proliferan los comentarios sin tapujos. Se publican estudios, se entrevista a científicos, se ofrecen consejos para un uso saludable de estas tecnologías y se dan a conocer sistemas efectivos de protección. Raimon Espon es especialista en geopatías.
 


La información fluye entre los expertos y la sociedad. Ello ha permitido a la ciudadanía iniciar tanto acciones de presión a nivel colectivo como tomar medidas a nivel particular, que le permitan vivir en casas, estudiar en escuelas, trabajar en oficinas y, en definitiva, disfrutar de ciudades más saludables, sin peligros.
Pero no hay salud geoambiental completa sin considerar también los efectos causados por las radiaciones de origen natural, y, sobre este tema, queda todavía mucho por difundir y principalmente por aclarar, y así, ofrecer una auténtica praxis sobre cómo lograr espacios sanos para vivir.
De cuáles son, cómo se comportan y cómo inciden en nuestra salud, qué síntomas pueden alertarnos y cómo podemos actuar para evitar su efectos nocivos, son algunos temas que nos aclara Raimon Espon, geobiólogo especialista en este tipo de radiaciones.

-¿Ante todo, qué síntomas pueden darme la señal de alarma e indicarme que estoy sufriendo los efectos de una geopatía?
-Los más frecuentes son despertarse cansado a pesar de haber dormido. También  levantarse por la mañana con contracturas,  sensación de hormigueo, o dolores musculares que desaparecen en el transcurso del día. Padecer dolores de cabeza, vértigos o mareos de manera frecuente, o sufrir infecciones persistentes...  Vivir sin energía… Son claros indicadores de que estás durmiendo en el sitio equivocado, y, sin saberlo, estás sometiendo a tu organismo a un fuerte estrés geopático.

-¿Estas patologías los causa una radiación natural?
-Sí, en este caso “natural” no significa “inofensivo”. Con el tiempo, una radiación natural puede desestructurar tu organismo hasta enfermarte, y las patologías irán mucho más allá de la calidad en tu descanso. Solo un dato: el 80% de los enfermos de cáncer que han solicitado un estudio geobiológico de su vivienda dormían sobre una geopatía importante.

LAS RADIACIONES
-¿De qué radiaciones hablamos?
-Los focos de radiación natural potencialmente  peligrosas para nuestra salud son las redes telúricas y muy principalmente las radiaciones causadas por las corrientes de aguas subterráneas. Estas, por su agresividad, merecen una especial atención.

-¿Pero cómo puede una corriente de agua subterránea afectarme de tal manera?
-Principalmente por un fenómeno físico. Cuando frotas enérgicamente un plástico sobre lana, creas cargas eléctricas. De la misma forma, la fricción constante del agua con argilas y minerales genera una enorme cantidad de electro-estática y magneto-estática que se desplaza en sentido vertical hacia la superficie. Puedes imaginar una pared de energía que se eleva desde su fuente hasta llegar a la superficie terrestre, y sigue sin variación alcanzando todos los niveles de un edificio.

RODEADOS DE ELLAS
-¿Y es esta carga lo que afectará a mi salud?
-Nuestro organismo, como toda forma de vida existente en el planeta Tierra, ha evolucionado en convivencia con las radiaciones naturales. En realidad estamos constantemente rodeados de ellas, la luz solar o el campo magnético terrestre son sólo algunos ejemplos. Sin embargo, con relación a la luz del sol, a nadie se le escapa que, siendo absolutamente necesaria para la vida, un exceso de ella te causará, como mínimo, una insolación, y si la exposición se prolonga en el tiempo… esta acumulación puede que sea el origen de un melanoma. Del mismo modo, si tu cuerpo está sometido de manera prolongada en el tiempo a un fuerte estrés geopático, el exceso y la acumulación de radiación acabará degenerando tu salud.

-¿Cómo puede afectarnos la exposición prolongada a una radiación por geopatía?
-De varias maneras. Sabemos que interfiere de forma alarmante la natural segregación de melatonina, que es la hormona responsable de iniciar los principales procesos de regeneración celular de nuestro organismo. Bloquea, también, el sistema parasimpático, impidiendo sus funciones de descanso y recuperación. Es como mantener el cuerpo en función “on”, incluso en las horas de descanso.  Debilita y permite una mayor permeabilidad de la barrera  hematoencefálica, membrana que recubre el cerebro actuando como filtro evitando la posible entrada de agentes tóxicos en nuestro cerebro. Considera que una geopatía afecta a los principales procesos de absorción de nutrientes a la par que dificulta la eliminación de toxinas… En definitiva, se alteran el sistema hormonal, nervioso, inmune y endocrino, llevando a nuestro organismo al estrés y a la enfermedad.
 


REDES TELÚRICAS
-Comentas la existencia de redes telúricas… ¿Puedes contarnos que son?
-El campo magnético terrestre interactuando con la radiación solar se ordena de una forma determinada por toda la superficie del planeta, formado dos redes entrelazadas. La primera, postulada por el Dr. Hartmann, forma unas franjas de radiación en sentido noroeste-sudeste y noroeste-sudeste de aproximadamente unos 60 cm de ancho, separadas entre sí por una distancia que varía de los 4 a los 8 metros. La segunda, enunciada por el Dr. Curry, se extiende en sentido norte-sur y este-oeste en franjas de 20 cm de grosor, dispuestas cada 2 metros. Son los puntos de intersección los que generan una fuerte radiación, por tanto los puntos a evitar.

-¿La clave está en evitar una exposición prolongada?
-Efectivamente, por ello es recomendable asegurarnos de que, en los lugares donde permanecemos más tiempo, como el lugar de estudio o trabajo y principalmente las zonas de descanso, estén limpias de cualquier alteración geofísica.

-Elegir el lugar adecuado para la cama, una precaución que puede salvarnos la vida... 
-Dormimos un tercio de nuestra vida: en 75 años, 25 los pasaremos durmiendo y, posiblemente, por nuestra condición de sedentarios, la mayoría en el mismo lugar. Si este tiene altos niveles de radiación natural, con los años te enfermará.

-Los límites entre zona afectada y una neutra parece que son muy claros...
-Lo son. En nuestra praxis diaria, no es nada raro encontrar que en una cama de matrimonio uno de los dos duerme sobre corriente y sufre las consecuencias, mientras que su pareja, al estar fuera de la zona de peligro, goza de una excelente salud. Esto nos invita a reflexionar sobre dónde duermen nuestros hijos. Tal vez nosotros estemos fuera de peligro, pero ellos no. Recomiendo estar alerta: con niños o bebés,   la alarma debe activarse si al acostarle en la cama llora frecuentemente, o si se mueve en exceso. Atención también a las infecciones persistentes, y, en general, si sientes que tu hijo vive sin energía. En algunos casos, puede que él mismo sea capaz de manifestarte de manera reiterada “estoy cansado...“. No lo ignores, te está pidiendo ayuda.

LOS PISOS
-¿Su influencia es la misma tanto si vivimos en un primer piso como en un ático?
-Esta radiación presenta lo que técnicamente llamamos transferencia lineal de energía (LET, del inglés Lineal Energy Transfer) muy bajo. Significa que la energía se transfiera en dosis bajas sobre los materiales por los que atraviesa, pero que es capaz de penetrar materiales muy densos y de espesores considerables.   Este fenómeno explica, primero, por qué no notamos de forma evidente la descarga energética en nuestro cuerpo, aunque sí sus consecuencias; y la segunda, responde a tu pregunta: el flujo de radiación hacia la vertical no varía ni disminuye su intensidad. De ahí que en un bloque de viviendas afectado por una corriente, sea habitual que varios vecinos de distintos niveles presenten enfermedades, y todos duerman sobre la misma vertical.

-¿Existe algún sistema para apantallar o neutralizar este tipo de radiación?
-A diferencia de las radiaciones artificiales en donde sí disponemos de sistemas de apantallamiento realmente efectivos, en el campo de las naturales… hoy por hoy no conocemos ningún material capaz de desempeñar esta labor. La cultura popular aconseja métodos más o menos estrafalarios de protección: espejos puestos del revés bajo la cama, pirámides, espirales, maderas, tizas, y una larga lista...  Una radiación causada por una corriente de agua, imaginemos con un caudal de 80.000 litros por día, a una profundidad pongamos de 60 metros, que es capaz de penetrar estos 60 metros de tierra y roca, el hormigón del edificio y llegar hasta tu piso, no puede apantallarla algún sistema como los que hemos comentado. Estamos hablando de un efecto geofísico con consecuencias bioquímicas para tu organismo, es un fenómeno que puede desestabilizar tu bienestar de forma contundente, demasiado importante como para tomarlo a la ligera.

-Entonces, ¿qué puedo hacer para evitar una radiación de este tipo en mi vivienda?
-Necesitas,  mediante un estudio geobiológico,  conocer por dónde pasan las venas de agua y apartarte de la vertical, así de simple. Mover la cama hasta una zona neutra es lo único realmente efectivo. Una acción tan simple como esta evitará un deterioro incuestionable de tu salud. A menudo, la diferencia entre vivir una vida saludable en una casa sana o sufrir un suplicio radica en ello. Un buen diagnóstico puede llevarte directamente a una mejora de tu estado de salud.

SEGUIR EN CASA
-¿Puedo seguir en mi casa si está afectada por corrientes?
-Naturalmente, yo mismo, en mi propia casa, convivo con dos de ellas. Sólo hay que asegurar que ni se trabajan largas horas, ni se duerme sobre ellas. Simplemente evitar la acumulación. Las zonas de alta permanencia deben estar situadas en lugares inocuos, y naturalmente la cama, insisto,  es el principal elemento a considerar.  Una corriente en una zona de paso no es factor de riesgo alguno.

-Evitar las corrientes de agua como factor de salud...
-
Nuestro estado de salud depende de muchos factores: genéticos, ambientales, hábitos de vida, alimentación, estado anímico, relaciones… Y la acumulación de radiación natural es, sin duda alguna, un factor muy importante. Si padeces de una mala calidad de descanso o problemas de salud, no dudes en considerar la posibilidad de estar sufriendo los efectos de una geopatía: mi consejo es que tomes medidas.

Narciso Escuer
Para saber más  Casa Sana, Estudis de Geobiologia






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