HOTEL DE INSECTOS Cómplices biológicos en la agricultura

Lunes 19 de Diciembre de 2016




Estrategias para potenciar la entomofauna auxiliar en el sistema agroforestal, huertas, parques,  jardines, etc. Un artículo de Lucho Iglesias. Este texto formará parte de un próximo monográfico de la revista "The Ecologist" íntegramente dedicado a la permacultura.
 


El ser humano y los insectos tienen una difícil relación en la mayoría de los casos; son pocas las excepciones en ese sentido, y  pocos los insectos que nos caen simpáticos, abejas, mariquitas y no muchos más. La mayoría son grandes desconocidos.
En la actualidad, las tres cuartas partes de todos los animales vivientes son insectos; se conocen aproximadamente más de un millón de especies, pero aún quedan muchas por descubrir y clasificar. De esta cifra, se calcula que menos del uno por ciento de las especies son perjudiciales para el ser humano y sus intereses: salud, cultivos, animales domésticos, granos almacenados, etc.

INSECTICIDAS
Algunos estudios estiman que hay 200 millones de insectos por cada ser humano. Ese 1% causa graves daños, nada desdeñables, y debido a ello se utilizan ingentes cantidades de insecticidas (literalmente significa matar insectos) y otros muchos productos para matar otros invertebrados, que tienen consecuencias nefastas para la salud de las personas y la naturaleza en su conjunto.
Mi propia experiencia de 17 años creando un sistema agroforestal, y otras campañas frutícolas y hortícolas en empresas ecológicas del sector, me han puesto cara a una realidad: hay insectos plaga como la carpocapsa (Cydia pomonella) o la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) que pueden llegar a ser verdaderamente desastrosas para el resultado de las cosechas de: melocotones, manzanas, peras, nectarinas, albaricoques, paraguayos, etc. son un síntoma más del profundo desequilibrio en los agroecosistemas.
Hay diferentes medios para controlar o, mejor dicho, coexistir con  ese 1% famoso: medios culturales, biológicos, mecánicos, preventivos, etc. Desde un punto de vista permacultural, lo deseable es una autorregulación del sistema agroforestal, utilizando recursos biológicos de manera inteligente, potenciando al máximo la biodiversidad “funcional” para nuestros intereses. Para ello  realizamos una serie de actuaciones con el objetivo de intervenir lo mínimo  posible y conseguir buenos resultados ante los insectos plaga. 

EL HOTEL DE INSECTOS
En este caso hablaremos de una actuación con diferentes propósitos (multifuncionalidad): el pedagógico es uno de los más destacables, ya que es de vital importancia concienciarnos, aprender… que la inmensa mayoría de los insectos y otros invertebrados son imprescindibles para que los seres humanos podamos vivir  en este planeta. De hecho si no existieran los insectos la vida en la Tierra no sería posible tal cual la conocemos en la actualidad y los humanos, simplemente no existiríamos.
Basándome en una serie de principios de la permacultura, otras experiencias y el asesoramiento del entomólogo malagueño Óscar Gaviria (con el que pretendemos hacer un seguimiento y estudio para analizar los resultados del refugio u hotel de insectos),  hemos diseñado y creado este hotel de insectos en Permacultura Caña Dulce.
Aprovechamos la coyuntura de un curso de permacultura en Caña dulce, para realizar esta preciosa práctica de bioconstrucción  del hotel de insectos (participamos 25 personas en el proceso).
La historia de los refugios u hoteles de insectos se originó en los años 90 en el norte de Europa por diferentes jardineros, ecologistas y personas preocupadas por el declive tan alarmante de determinadas especies de insectos y la falta de hábitats que los acogieran y dieran refugio en sus etapas más críticas, como la hibernación o la reproducción.
Está resultando ser una idea muy atractiva para muchas personas particulares, asociaciones, centros de recursos ambientales, e incluso ya están llegando al ámbito urbano: algunos ayuntamientos muestran su interés en parques y jardines de diferentes ciudades y pueblos, también en el estado Español.
Ya hay casas comerciales que los distribuyen en internet, e incluso en algunos centros de jardinería y viveros están a la venta.

LA RECONCILIACIÓN
Sin duda es una actuación muy recomendable, ya que nos acerca a esos grandes desconocidos, y nos da la oportunidad de reconciliarnos con la maltratada biodiversidad natural de la que tanto dependemos.
Es especialmente recomendable el hotel de insectos en lugares donde ya no quedan biotopos para estas fascinantes criaturas.
En este caso se trata de crear un soporte, parecido a una estantería, lleno de habitáculos con diferentes materiales que favorecen y atraen a insectos, que ayudan a regular los desequilibrios causados por insectos que son perjudiciales a nuestros intereses.
No se trata de favorecer una sola especie en particular, más bien un buen hotel de insectos cumple la función de diversificar  la oferta para llegar al máximo espectro posible de insectos “beneficiosos”
El diseño es importante, y para ello tendremos en cuenta una serie de requisitos:
-Orientación Sur, sur este o sur oeste, preferiblemente.
-Materiales de construcción exentos de sustancias toxicas (bioconstrucción), también reciclados, pero atención con los componentes tóxicos como  formaldehidos, creosotas, etc.
-Cubierta impermeable, con aleros prolongados, protegiendo lo más posible de la humedad la estructura.
-Evitar que la madera esté en contacto directo con el suelo; con el tiempo se pudre. Mejor utilizar piquetas de acero galvanizado, con receptáculos para las vigas verticales.
-Diferentes habitáculos diseñados (como veremos más adelante) con el objetivo de atraer especies concretas que ejercen una regulación natural de insectos perjudiciales para nuestros intereses, además de aumentar los niveles de polinización de la huerta y el vergel.
 


TOMA NOTA
1) La planta baja del refugio la hemos rellenado con piedras de diferentes tamaños, y grava de diferentes granulometrías: la idea es atraer a las Mantis religiosas a la hora de hacer la puesta de sus ootecas (depósitos de huevos); también sirve de refugio a los carábidos (coleópteros depredadores de babosas, cochinillas, caracoles, etc). También servirá de refugio a reptiles, pequeñas culebras de cogulla (Macroprotodon brevis), o lagartijas, entre otras formas de vida.
2) Con la idea de atraer insectos xilófagos, diferentes himenópteros como avispas solitarias, parásitas y polinizadoras (no son agresivas), abejorros carpinteros (genero Xilocopa),  sirfidos (depredadores de pulgones y otros insectos perjudiciales)… utilizaremos maderas (álamo, olmo, almez, algarrobo, etc.) perforadas con diferentes diámetros, desde 4 milímetros de diámetro hasta 12, también cañas y madera de pita (contiene mucha celulosa aislante y es muy blandita y confortable).
3) Restos de cortezas (en este caso de olmo, lo que teníamos) con la intención de atraer coccinélidos (una amplia familia de coleópteros con 4.500 especies descritas en el mundo) conocida principalmente por las mariquitas, que nos despierta simpatía y admiración.
4) Espacio relleno de piñas procedentes de coníferas, también con la intención de atraer coccinélidos.
5) Ladrillos cerámicos: los podemos acondicionar mejor añadiendo barro y paja: atraen coccinélidos, abejas solitarias, etc.
6) Refugio para crisopas, preciosos insectos de color verde fluorescente y ojos brillantes, muy útiles para nuestros intereses. Construiremos un espacio de madera relleno de fibras de embalaje o paja, con aberturas en forma de ranuras. También la podemos pintar de rojo, con la intención de hacerlas más atractivas para ellas.
7) Macetas invertidas rellenas de fibra vegetal o paja, hábitat posible de tijeretas: estos insectos del orden de los dermápteros sorprendentemente son voladores; también sorprende el cuidado maternal que profesan a sus huevos, volteándolos y lamiéndolos continuamente para evitar contaminaciones.
8) Caja de madera de botellas reciclada para las abejas cortadoras Megachiles: podemos aprovechar la puerta corredera de este tipo de cajas para acceder al interior y ver en unas probetas transparentes cómo trabajan estas abejas; cortando hojas almacenan polen para sus huevos.
9) Los arácnidos (hábiles depredadores de insectos plaga) aprovechan los huecos, en este caso las tejas, para establecer sus refugios, telas, cazaderos.
10) También es probable que los gecos o salamanquesas aprovechen este refugio para cazar y refugiarse.
Terminada la construcción del hotel, después de tantos taladros, cortes de cañas y maderas, rellenos, etc.,  la diversión y unas buenas sensaciones son los sentimientos que nos invaden. Ahora nos queda un apasionante trabajo de seguimiento, admiración y estudio de nuestro hotel refugio de insectos.

Lucho Iglesias. Permacultura Caña Dulce
 


Más info
Permacultura Caña Dulce, Buzón 14 La Charca, 29100 Coin, Málaga
Tel: 951 16 50 37 - 663 944 933
matricialana@gmail.com
http://www.permaculturacanadulce.org/






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