INFORMÁTICA Tecnología con alma

Viernes 06 de Julio de 2018





José Luis López de Ciordia Serrano es co-propietario de la empresa UrBerri Soluciones Informáticas SC. Es emprendedor y buscador, además de padre de familia. Convencido de que es posible trabajar por un mundo mejor, más justo, humano y sostenible, se apoya en la tecnología para ello, haciendo un uso racional de la misma. Le entrevistamos recientemente y en la entrevista surgieron temas como obsolescencia programada, sistemas operativos libres, etc.

UrBerri Soluciones Informáticas SC es una pequeña empresa familiar, que cuenta a su vez con colaboradores externos, que ofrece servicios informáticos para PYMEs, microempresas, asociaciones y particulares. Los servicios que ofrece, además de las herramientas que emplea, son esencialmente aplicaciones libres y de código abierto, elaboradas con la filosofía de compartir el conocimiento. Pero no por eso dejan de ser servicios habituales: sitios web, aplicaciones de gestión, servicios en la nube… y servicios relativos a sistemas operativos libres.

-¿Por qué decís que vuestro trabajo es ecológico?
-Nuestro trabajo es ecológico desde el momento en que, especialmente a través de los sistemas operativos libres, conseguimos prolongar la vida útil de los ordenadores. Con ello se logra ralentizar el ciclo de creación de basura electrónica. Nosotros y algunos de nuestros clientes tenemos ordenadores de 8-10 años que, si no tienen problemas mecánicos, son perfectamente usables para trabajar. Por ejemplo, a mí me facilita mucho la movilidad en mi trabajo el uso de un netbook de 2010, con el que trabajo con total normalidad. Le he puesto un disco duro nuevo y nada más.

SISTEMAS OPERATIVOS LIBRES
-¿Cómo conseguís prolongar la vida de los equipos informáticos?
-A través del uso de los sistemas operativos libres. Los sistemas libres o también conocidos como opensource se construyen en realidad a través de la interrelación de muchos proyectos interdependientes entre sí. Proyectos que elaboran el núcleo del sistema, proyectos que elaboran herramientas ofimáticas, etc. Y, entre ellos, proyectos que elaboran entornos visuales para nuestra pantalla. Hablamos de todo lo que nos muestra los menús, administra visualmente las carpetas, las ventanas, etc. Uno de los elementos en un sistema operativo moderno que marcan considerablemente el consumo de recursos (especialmente memoria y procesador) es precisamente el entorno gráfico. De tal forma que, mientras en Windows no hay elección, y el entorno visual es el que es, en los sistemas Linux hay diversos entornos gráficos entre los que podemos elegir. Y algunos de ellos necesitan realmente poca potencia de máquina para poder funcionar fluidamente. Si nosotros elegimos uno de esos “entornos ligeros”, nos encontraremos que podemos hacer funcionar máquinas de muy poca potencia, si lo comparamos con los requerimientos que exige un sistema Windows.  Y esto incide directamente, además, en un menor consumo energético. Por ejemplo, la versión 9.0 del Sistema Operativo Debian GNU/Linux, en su edición de escritorio ligero “LXDE” para máquinas de 64 bits (para las de 32 sería algo más de la mitad), emplea únicamente 270 MB de memoria RAM tras arrancar (615 MB con un documento Libreoffice, una ventana de navegador web Firefox, otra ventana de carpetas, y el administrador de tareas); y puede funcionar sin  problemas en un equipo con 1 GB de RAM para realizar tareas ofimáticas y/o Internet. Hoy en día se considera que un equipo nuevo para usarse con Windows ha de tener como mínimo 4 GB de RAM para funcionar adecuadamente. De modo que preparamos sistemas operativos de forma más “consciente”, eligiendo expresamente utilidades clave como los programas que proporcionan el entorno visual de nuestro ordenador. Siempre teniendo en cuenta las necesidades del usuario, y las posibilidades del ordenador.
 


OBSOLESCENCIA PROGRAMADA
-¿En qué medida la obsolescencia programada es perjudicial para el medio y la economía?
-Es perjudicial ya desde el momento en que está pensada con criterios exclusivamente productivistas a corto plazo: “¿Por qué hacer que las cosas duren mucho? Si puedo hacer que duren menos, antes tendrán que volver a comprarme otra vez. Voy a ponerme de acuerdo con la competencia para que hagamos todos lo mismo”. Producir más y más indefinidamente en un entorno de recursos finitos lleva inevitablemente a un colapso en el medio pero también en el propio sistema de producción. Pero, en el caso de la tecnología, no solo supone una tendencia hacia el agotamiento de los recursos naturales. Supone también una creciente generación de residuos cuya gestión es realmente compleja. Efectivamente, la basura electrónica contiene habitualmente elementos de alta toxicidad, como plomo, óxido de plomo, cadmio, antimonio y mercurio. Además, crece en proporciones muy superiores al resto de residuos sólidos urbanos, y está acercándose ya al nivel de los envases de plástico.

-¿Por qué trabajáis con Linux? ¿En qué consisten esos sistemas?
-Los sistemas operativos basados en Linux son los sistemas libres más conocidos y más extendidos, aunque hay otros. Son sistemas operativos de ordenador pensados en principio para grandes infraestructuras, pero tienen también su propuesta para los ordenadores personales, y hoy día ya hay para todos los ámbitos. Estos sistemas se encuentran, sin que lo sepamos, en todas partes: en los routers, en los servidores web (esos macro-ordenadores que almacenan las páginas web y el contenido de internet)... incluso en los dispositivos móviles: Android es también un sistema Linux. Y los Mac de Apple no son directamente Linux, pero sí que son “de la familia”. Son sistemas que son conocidos y destacan especialmente por su solidez y seguridad. Además de tener esas características técnicas, tienen otra especialmente importante: son desarrollados de forma colaborativa. Todo el mundo (que sepa) puede aportar código para el desarrollo de dichos sistemas. Se puede libremente descargar su código y modificarlo y adaptarlo, también libremente. Incluso se puede licenciar posteriormente la modificación que alguien haya hecho. Tampoco se trata de un proyecto monolítico, propiedad de una compañía. Existe la Fundación Linux; pero sólo desarrolla la parte del núcleo del sistema, lo que es propiamente Linux. El resto del sistema operativo lo ensamblan otros proyectos, organizaciones o incluso empresas, recopilando a su vez el trabajo de otros muchos otros proyectos que trabajan de la misma forma, y que desarrollan diferentes componentes para el sistema: entornos gráficos, aplicaciones de ofimática, navegadores web… De hecho, cuando tenemos un sistema operativo Linux en nuestro ordenador, tenemos habitualmente, como ocurre también en los móviles, una especie de “centro de software” desde el que podemos elegir las aplicaciones que queremos utilizar. Un ejemplo: si tú y yo quisiéramos y tuviéramos suficientes conocimientos para ello, podríamos, sin ningún problema legal, crear nuestro propio sistema operativo Linux, recopilando el núcleo de la Linux Foundation, y el resto de las utilidades necesarias tomándolas de cada uno de los respectivos proyectos que las elaboran: recuerda que todos permiten el libre uso y acceso al código de sus trabajos. Es por ello que existen ahora mismo infinidad de sistemas operativos Linux, cada uno de ellos enfocados en un tipo de usuario o de necesidad de uso. Actualmente, el más conocido para ordenadores sea posiblemente Ubuntu. ¿Por qué los usamos? Pues, principalmente, por lo que hemos mencionado: por sus posibilidades técnicas, y por apoyar además esa filosofía de desarrollo descentralizado y colaborativo frente a un modelo restrictivo y exclusivista de “todo en una compañía”. Entre las posibilidades técnicas podemos destacar:
• Mayor seguridad. Nos olvidamos de los antivirus (aunque siempre son necesarias buenas costumbres en cuanto a seguridad informática)
• Mejores costes. Habitualmente esos sistemas pueden conseguirse de forma gratuita
• Mejores posibilidades de adaptación a las necesidades de cada usuario. Esto implica la posibilidad de trabajar con ordenadores antiguos, la opción de buscar un bajo consumo energético, y que todo ello redunde en una más larga vida de nuestros equipos
-¿Es una forma de economía colaborativa?
-Definitivamente, sí; como hemos explicado antes, desde el momento que implica un modelo de trabajo y desarrollo descentralizado y colaborativo, en el que múltiples proyectos son interdependientes entre sí, y, también, por  estar abiertos a colaboraciones exteriores.

LAS VENTAJAS
-¿Qué otras ventajas tiene?
-Además de las que ya hemos mencionado, que son bastantes, se me ocurre alguna más: conoces gente, ya que hay colectivos (foros y asociaciones) para ayudarse entre sí respecto al uso de los sistemas y de las aplicaciones, para divulgarlo, etc. Te permite aprender informática. Si así lo quieres, el uso de estos sistemas te permite investigar y llegar a los entresijos internos de un sistema operativo.

-¿Por qué os habéis decantado por esta opción?
-Siempre nos interesaron las cuestiones sobre la sostenibilidad y contribuir a una mejor sociedad. Y por otro lado, estudié informática en su día. Cuando descubrí que ambos mundos se podrían encontrar ahí, tuve claro que, si podía trabajar en cuestiones informáticas, ese enfoque tendría que estar presente. ¡Para trabajar en algo que no tenga nada que ver conmigo como persona y con mis valores… para eso mejor no me molesto en emprender! Además, también es un factor diferenciador respecto a la mayoría de proveedores de servicios informáticos.

-¿Cómo ves el futuro?
-Todo el mundo sabe que, si siempre fue complicado emprender un negocio, hoy en día lo es más si cabe. Pero el tiempo dirá. Este negocio todavía es modesto y de ámbito familiar; pero sí que vamos tejiendo algunas conexiones colaborativas con otras empresas también pequeñas. Además de ofrecer un buen servicio y ser reconocidos como empresa de confianza, esas redes colaborativas son esenciales para sobrevivir hoy en día. Y también la diversidad: como ya dijimos al principio de la entrevista, ofrecemos servicios muy variados; desde diseño, publicación y mantenimiento web, hasta aplicaciones de gestión en la nube. ¡La mayoría de esos servicios podemos prestarlos empleando igualmente herramientas libres! Nextcloud, Libreoffice, WordPress, Dolibarr… son ejemplos de cómo se ha entendido el concepto colaborativo en amplios sectores del mundo del desarrollo informático.

P. Bolaño
 


MÁS INFO
UrBerri Soluciones Informáticas SC

Tfno: 675 053 748
e-mail: jluis@urberri.com
www.urberri.com

 

 

 





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