MANIFIESTO Por una Ley de Grandes Simios

Miercoles 11 de Abril de 2018





Desde que fueron conocidos los grandes simios (bonobos, chimpancés, orangutanes y gorilas), tanto los investigadores y exploradores como la gente en general, cuando comenzaron a ser capturados y expuestos en zoológicos, se sorprendieron del gran parecido con los humanos. No en el aspecto exterior, pero sí en numerosas capacidades cognitivas y expresiones gestuales. Pedro Pozas Terrados, de Proyecto Gran Simio, nos recuerda en este texto la campaña de la entidad para conseguir una ley que proteja los derechos de los grandes simios.

 Desde entonces, no han dejado de aparecer estudios sobre su comportamiento y su vida, descubriendo que además son capaces de resolver problemas que los infantes humanos no consiguen solucionar y que incluso han llegado a desarrollar mediante enseñanza, diálogos comprensibles mediante el lenguaje de símbolos o aprendiendo el lenguaje de signos humano.
Esta capacidad intelectual les hace únicos entre el resto las especies, sin escatimar la profunda inteligencia de los cetáceos, elefantes e incluso muchas aves. En estudios más profundos dentro de su hábitat, se ha comprobado que además poseen una cultura propia y que incluso se diferencian entre las poblaciones de la misma especie con comportamientos diferentes y variados. Ya son muchas las voces científicas que aseguran que los grandes simios están ahora mismo viviendo la edad de piedra que los humanos pasamos hace miles de años. Cascar nueces con un yunque y un martillo de piedra, utilizar herramientas para sus hábitos diarios (comer, cazar, beber agua…), taparse con grandes hojas el cuerpo cuando llueve, construir su lecho todos los días entre las ramas de los árboles, utilizar palos para ver la profundidad de una charca por donde tienen que pasar o incluso vivir en cuevas para encontrar la seguridad y huir del calor como lo hicieron nuestros antepasados; son signos evidentes de su pertenencia al linaje de los homínidos.
La ciencia y el estudio del genoma de los grandes simios han calificado sin ninguna duda su pertenencia por derecho propio a nuestra familia; son los más cercanos a nosotros y tenemos un mismo ancestro común. ¿Qué más necesitamos para que también por derecho sean protegidos de su exterminio, de su hacinamiento en cautividad y de sus derechos básicos fundamentales?
Se realizan esfuerzos importantes en buscar restos de homínidos y, sin embargo, los homínidos no humanos, que están vivos, que tienen poblaciones en su hábitat y que están siendo exterminados, son ignorados de forma continuada, explotados sexualmente, trasladados de un zoo a otro como si fueran cromos o comodines sin sentimiento; arbitrariamente se les separa de su familia y de sus amistades sin ningún tipo de control moral y se les mantiene encerrados en jaulas desprovistas muchas veces de toda intimidad y tranquilidad. Son los nuevos esclavos homínidos no humanos y los utilizamos para beneficio exclusivo de otro homínido que además es responsable directo de un cambio climático acelerado que está destruyendo todos los ecosistemas de la Tierra.
Es por ello que tienen el derecho propio a ser respetados y nosotros la obligación de protegerlos. Sin embargo los grandes simios no tienen una defensa adecuada y en consecuencia se necesita una Ley específica que regule su protección y derechos básicos para los que se encuentran cautivos. Que su maltrato físico, muerte injustificada, abandono, tráfico, uso indebido, utilización en beneficio de terceros, explotación sexual, carencia de bienestar, abusos, maltrato psicológico... sean penados y castigados severamente; que exista una herramienta eficaz que sea utilizada a favor de estos hermanos evolutivos vivos  que comparten la historia de la humanidad y que son olvidados cómo también lo fueron los esclavos negros en épocas no tan lejanas.
El 25 de junio de 2008, hace casi una década, la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de los Diputados de España acordó aprobar una Proposición No de Ley sobre el Proyecto Gran Simio que puede ser consultada en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados Nº 48 de la citada fecha, en la que entre otras cuestiones relacionadas con Proyecto Gran Simio… se acuerda legislar una Ley de Grandes Simios. Sin embargo han pasado ya diez años y esta Ley ha sido olvidada por el Gobierno de entonces y los sucesivos.
Por este motivo, Proyecto Gran Simio ha lanzado una campaña de recogida de firmas y de apoyo de personas públicas y científicas de diversas ramas, para que el Congreso de los Diputados legisle una Ley de grandes simios y que por parte nuestra ya hemos entregado un borrador para su estudio.
Son muchas las voces que piden una protección especial a estos homínidos no humanos y al igual que se han legislado ciertos derechos a los animales domésticos… los grandes simios por sabiduría y acercamiento a nosotros también tienen que tener un reconocimiento jurídico que les ampare ante la Ley.
Jorge Riechmann, escritor, investigador y profesor titular de Filosofía Moral de la Universidad Autónoma de Madrid que apoya incondicionalmente la ley para los grandes simios, en su excelente libro “Ética extramuros”, sostiene que: “Sólo los seres humanos hemos creado una tecnociencia capaz de borrar a nuestra propia especie y a todas las demás especies de animales superiores de la faz de la Tierra. Sólo nosotros tenemos la tremenda capacidad de impacto ambiental, de alteración y devastación de la naturaleza, que nos convierte en una ‘fuerza geológica planetaria’”. Y yo añado que sólo nosotros somos capaces de reparar lo dañado, de recuperar el tiempo perdido en destruir para construir, de legislar y proteger la esencia misma de la vida y, cmo no, a nuestros compañeros de linaje que por evolución llegamos a un nivel más alto y, como tal, tenemos la responsabilidad de protegerlos y otorgarles sus derechos básicos. Seguramente si ellos nos hubieran adelantado en esta carrera evolutiva, también hubieran hecho lo mismo.
Por todo ello, lanzo este alegato a la sociedad civil para que apoyen una Ley de grandes simios o Ley de homínidos no humanos, donde su personalidad jurídica sea concedida o al menos sus derechos más fundamentales, sin que les explotemos para nuestro beneficio y donde sea reconocida y protegida su dignidad como parte fundamental de la humanidad.

Pedro Pozas Terrados
Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio (GAP/PGS-España)
Presidente Internacional
Miembro del Comité Español de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)

TOMA NOTA
PARA FIRMAR LA PETICIÓN
https://www.change.org/p/congreso-de-los-diputados-petici%C3%B3n-al-congreso-para-que-se-legisle-una-ley-de-grandes-simios

 






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