CONGRESO DE AGRICULTURA/SEMBRARES ÓSCAR RODRÍGUEZ “Tener la semilla es como tener el mando de la tele: quien lo tiene, decide el programa”

Miercoles 02 de Septiembre de 2020





Sembrares es el I Congreso Online Internacional de Agricultura Libre. Más de 20 expertos/as en agriculturas alternativas, ecología y movimientos sociales de todo el mundo compartirán sus experiencias y reflexiones para esbozar una agricultura posible para afrontar la crisis ecológica, sanitaria, económica y espiritual en la que estamos inmersos. Se emitirá entre los días 5 y 9 de octubre en abierto en la web www.sembrares.com. Charlamos con su director, Óscar Rodríguez…

-¿Qué es Sembrares? ¿Cómo ha surgido?
-Sembrares es un “agrocompartir”. Yo hablo siempre de agricultura libre, de agricultura que me ayuda a sentirme libre, que no me impone nada, que no me quita nada, que no me convierte en esclavo de nadie. Cuando la relación con la tierra se basa en dar. Yo la cuido, con amor; y ella me alimenta, multiplicando el amor que le doy. Cuando estoy trabajando en la finca, con las manos, una hoz o una laya (yo no uso ninguna máquina de motor), me siento libre, siempre ha sido así. H.D. Thoreau decía: “Todo lo bueno es libre y salvaje”. Y sudo, me canso, me rebozo en tierra, me siento en algo como un jabalí o un tejón, un poco salvaje... Sembrares nace de la inquietud. Un día alguien me pregunta: ¿Qué quieres ofrecer al mundo? Y siento que hay mucha gente que también sería feliz cultivando la tierra de manera libre, sin las ataduras de las grandes corporaciones, las cadenas de alimentación o los mercados globales. Y pienso en mis referentes, en los maestros y maestras que me han hecho crecer como agricultor y persona, y me digo: “¿Por qué no?”.
 


Para ver el vídeo, pinchar en la imagen

 

LOS OBJETIVOS
-¿Cuáles son los objetivos?
-El objetivo es acercar a la gente herramientas para cultivar alimentos, en forma de reflexiones, de experiencias, de técnicas, de innovaciones. Cuando tienes una buena caja de herramientas es fácil afrontar un trabajo, sobre todo porque lo puedes hacer de diferentes maneras y eres tú quien decide cómo hacerlo. Conseguir que una parte de la audiencia se cuestione su manera de cultivar y decida implementar cambios en su huerto o finca, para sentirse más libre, es muy importante.

 



 


“La agricultura, y con los hechos ocurridos en estos últimos meses queda más claro, está haciendo un cambio sin vuelta atrás: se impone el cultivo de proximidad, de temporada, cada vez más autosuficiente, autogestionado, cooperativo”


 



-¿A quién va dirigido?
-Yo, en un principio, pensaba en la gente del campo, con los que trato en mi trabajo. Necesitan soluciones… El modelo de la agricultura industrial está en absoluta decadencia y se está llevando por delante a mucha gente del campo, que no puede sobrevivir a los altos precios de las semillas, los insumos, el combustible, etc.; y no se puede vivir con los bajos precios que les pagan por el trigo, el tomate o la manzana que producen. Y en el sector ecológico, la cosa no es muy diferente. Después me doy cuenta de que hay mucha gente que quiere cambiar de vida y hay miles de hectáreas abandonadas en muchas comarcas. La emprendeduría es fundamental en los tiempos que corren. Y otra mucha gente que necesita el contacto con la tierra para cultivar sus alimentos, a tiempo parcial, tal vez después de volver de su trabajo remunerado. Para todas esas personas.
 


LOS PONENTES
-¿Quiénes son los ponentes y por qué los habéis elegido?
-Me dije la frase de Charles Fourier: “Entre todas las utopías, ¿por qué no optar por el sueño más hermoso?”. Y empecé a ponerme en contacto con mis referentes en cada una de las disciplinas que están en torno de esta agricultura que sueño: Joaquín Araújo, David Holmgren, Darren Doherty, Mariano Bueno, José Esquinas, Radko Tichavsky, Jesús Quintano, Pedro Burruezo… Todos ellos son ponentes del congreso. Con una predisposición, una amabilidad y unas ganas de compartir que me han abrumado. Esto me ha enseñado que muchas de las personas que se convierten en referentes están ahí por todo lo que tienen para ofrecer a los demás. Ha sido impresionante conocerlas a todas.
 


Sembrares es una apuesta por una agricultura ecológica, campesina y libre;
por la soberanía alimentaria; por la relocalización de la eco-nomía, por un futuro no distópico…


-¿Por qué son necesarios actos de este calado?
-Creo que la mayoría de las entidades y publicaciones que son referencias del sector hacen un trabajo muy interesante. Pero siento un vacío en lo que se refiere a las agriculturas alternativas, las que no tienen un valor en el mercado. Es lo que no interesa a las empresas, a las universidades, a los gobiernos. Si no compramos las semillas y las conservamos de año en año, si hacemos en la finca nuestros insumos, si vendemos o intercambiamos productos con nuestros vecinos, no interesamos a nadie de “los de arriba”.
 


EL FUTURO
-¿Hacia dónde va la agricultura?
-La agricultura, y con los hechos ocurridos en estos últimos meses queda más claro, está haciendo un cambio sin vuelta atrás: se impone el cultivo de proximidad, de temporada, cada vez más autosuficiente, autogestionado, cooperativo. Ahora todas queremos un “agricultor de cabecera”, que nos abastezca de alimentos sanos, de calidad, frescos, cultivados con amor… Las circunstancias excepcionales nos están sirviendo para darnos cuenta de qué cosas son las más importantes.

-¿Por qué las élites quieren controlar las semillas y la alimentación de las masas?
-Tener la semilla es como tener el mando de la tele: quien lo tiene, decide el programa que se ve. Los grandes poderes llevan muchos años acaparando tierras en todo el mundo, expulsando a las personas que viven de ellas, intentando imponer sus semillas híbridas y transgénicas (que no se pueden reproducir y conservar), sus insumos asociados (insecticidas, fungicidas, herbicidas, etc.), extorsionando, amenazando y matando a líderes campesinos. Pero no lo consiguen. Después de cada uno de sus actos atroces, alguien vuelve a sembrar una semilla criolla, antigua, local, guardada y mejorada por decenas de generaciones de campesinas y campesinos… y la vida sigue. Eso no les debe gustar nada. Quieren que nos alimentemos con basura para tenernos débiles, con deficiencias nutricionales, enfermos. Y así, después, nos venden sus medicamentos mágicos, que nos enferman más aún, y necesitamos otros medicamentos. Esto se va a acabar. La gente cada vez es más consciente de todos estos engaños. Queremos vivir sanos y felices, y lo vamos a conseguir.

CALENTAMIENTO GLOBAL
-¿En qué medida la agricultura industrial es responsable del calentamiento global?
-La agricultura industrial (convencional o pseudo-ecológica) se basa en el uso de combustibles fósiles, para el trabajo en el campo y para el transporte, que suele ser de muchos miles de kilómetros. Pero también es responsable de todos los gases de efecto invernadero que se generan al labrar y poner en contacto la materia orgánica del suelo con la atmósfera. Y también, y esto tal vez sea lo más grave, es responsable de la deforestación que se está produciendo a nivel global para ganar superficies para nuevos cultivos, sobre todo los que tienen que ver con la alimentación animal (soja, maíz), ya que el consumo de carne está creciendo exponencialmente. Igual que esta agricultura “de mentira” (agricultura es una palabra muy bella como para permitir que a “eso” le llamemos “agricultura”), la nueva agricultura orgánica, libre, campesina, hecha con corazón, va a hacer que todo se revierta. Volvemos a tener cultivos que sirven de sumideros de gases de efecto invernadero, plantamos árboles, hacemos crecer la fertilidad y la biodiversidad y cuidamos el planeta como se merece.

-¿Cómo ves el sector orgánico en nuestro país?
-Mi opinión es que hay muy buenas intenciones y eso es muy importante. Eso sí, no me sirven las estadísticas de los números de hectáreas dedicadas a la agricultura ecológica. Veo un cierto triunfalismo que no comparto. Claro que es bueno que crezca la superficie ecológica cada año, pero yo quiero que crezca el número de familias productoras que viven de manera digna de ello, que las fincas sean pequeñas, que los productos se vendan en proximidad, que no hagan falta las certificaciones y que se ayude más al campesinado, con formación de calidad, con financiación ética, etc. ¿Fresones ecológicos recogidos por temporeros africanos que duermen en el suelo? Eso no puede ser. Queda mucho trabajo… y muy poco tiempo para hacerlo.

LA PANDEMIA
-¿La pandemia del Covid-19 ha hecho reflexionar a muchas personas sobre el mundo en el que vivimos y sus impactos?
-¡Creo que sí! Y eso me entusiasma. Yo soy optimista respecto a esto por necesidad: ¡Tengo una hija que en breve cumplirá seis años! Estoy convencido de que aún podemos revertir la situación y eso pasa por que muchas personas cambien cosas tan importantes como sus hábitos de alimentación y de “consumo”. Cada vez más gente se da cuenta de que no es suficiente con reciclar los 20 kg de plástico que genera en su casa cada mes. Y entienden que cada decisión tiene unas consecuencias. Y que no hay un planeta B, ni una alfombra bajo la cual esconder los residuos, etc. Y que cada persona decida sus sembrares, pero ojalá que todas siembren.

Pablo Bolaño
Publicado en El Ecomensajero Digital

 


MÁS INFO
www.sembrares.com

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