DEPRESIÓN/MARTA COLL-FLORIT/UOC “Los textos de los blogs de deprimidos están escritos en primera persona, sin intermediarios, lo que permite una expresión más libre que en otros contextos clínicos”

Martes 30 de Marzo de 2021





«Tienes que ganar la batalla a la depresión», «Lo que cuenta es no rendirse» o «Este camino no es corto»… Son ejemplos de metáforas conceptuales que se utilizan habitualmente para describir aspectos y vivencias de enfermedades como la depresión. Se trata de expresiones que aluden a conceptos abstractos en términos más concretos y a menudo más próximos a la experiencia. Hablamos con Marta Coll-Florit, una de las autoras de un estudio de la UOC que analiza por primera vez el discurso de pacientes con depresión grave a partir de blogs escritos en catalán. Los resultados muestran la relevancia de los condicionamientos sociales, comunicativos y médicos en la vivencia de la enfermedad.

Aunque se usan de forma inconsciente y suelen pasar inadvertidas para el hablante y para el oyente, el estudio de este tipo de metáforas puede ayudar a acceder al pensamiento interno, a las creencias y a los sentimientos de las personas afectadas, y a comprenderlos. Con este objetivo, un equipo multidisciplinario de la UOC formado por los profesores de los Estudios de Artes y Humanidades Marta Coll-Florit y Salvador Climent Roca, miembros del grupo GRIAL-UOC, junto con Eulàlia Hernández, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC e investigadora del grupo PSiNET, ha analizado las metáforas conceptuales de la depresión en 23 blogs escritos por personas con un trastorno depresivo mayor. El nuevo trabajo, publicado en acceso abierto en la revista “Metaphor and Symbol”, es el primero en el que se analizan textos en lengua catalana y también es uno de los escasos estudios que se centran en contenidos escritos de forma espontánea en la red. Los resultados muestran la relevancia de los condicionamientos sociales y del entorno, especialmente de la práctica médica, en la vivencia de esta enfermedad, así como la utilidad de los blogs como un medio muy útil para la expresión y la comprensión de las vivencias de las personas con depresión.
Marta Coll-Florit es doctora en Sociedad de la Información y el Conocimiento, en la especialidad de Lingüística Aplicada. Es profesora de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) e investigadora del grupo en lingüística aplicada GRIAL. Actualmente coordina como investigadora principal el proyecto "MOMENT: Metáforas del trastorno mental grave".
 


 

-¿Cómo han realizado ustedes el estudio?
-Hemos analizado lingüísticamente 23 blogs publicados a lo largo de dos años por personas que escriben en catalán y se declaran como diagnosticadas de depresión mayor. El análisis lo hemos realizado tres lingüistas asesorados por una psicóloga, siguiendo una metodología derivada de la Teoría de la Metáfora Conceptual, de George Lakoff. Este tipo de análisis del discurso permite detectar las principales metáforas de un texto y, a través de ellas, las ideas y sentimientos de sus autores.

LAS CONCLUSIONES
-¿A qué conclusiones han llegado?
-Que hay muchas maneras de vivir la depresión y de comunicar cómo es vivir con ella. El estudio muestra que las metáforas más recurrentes son la concepción del trastorno como caída, cierre y oscuridad, y también la vida con depresión como un viaje, o como una lucha contra varios factores, entre los cuales el trastorno se ve como un agente maligno. En general, las metáforas revelan que las personas afectadas conciben como positivas las situaciones que les permiten ser agentes y tomar el control de su vida y sus emociones, y como negativas las metáforas que les impiden hacerlo. En este sentido, las metáforas de lucha no siempre son negativas: pueden ser positivas si refuerzan la agentividad de la persona afectada. Asimismo, las metáforas que conciben la vida con el trastorno como un viaje hacia mejores situaciones también son positivas, pero pueden ser negativas si la persona afectada concibe que no tiene control sobre el viaje. Los resultados confirman algunos estudios elaborados en otras lenguas (mayoritariamente en inglés), lo que nos ha llevado a concluir que las metáforas de la salud mental no dependen de un idioma en concreto, sino que son conceptuales, y por tanto interlingüísticas. Además, en nuestro trabajo hemos identificado nuevos tipos de metáforas que no habían aparecido en otros estudios, la mayoría de las cuales corresponden a factores sociales, comunicativos y médicos. Se trata de metáforas contra distintos condicionamientos sociales y del entorno, tales como el estigma, la incomunicación, y una práctica médica considerada a menudo más como un enemigo que como un aliado, lo que muestra la existencia de factores importantes que empeoran la experiencia de vivir con depresión. El estudio concluye que la aparición de estos nuevos tipos de metáforas se debe en gran parte a la naturaleza del género textual del blog, textos escritos en primera persona, sin intermediarios, lo que permite una expresión más libre que en otros contextos clínicos, y en que los autores explican lo más íntimo, lo más crítico o lo que les afecta profundamente.
 


 

EL SUFRIMIENTO
-¿De qué manera se pueden utilizar estas conclusiones para aminorar o minimizar el sufrimiento de tantas personas? A partir de aquí, ¿las decisiones son políticas y/o sanitarias?
-El lenguaje es muy poderoso ya que en muchos casos crea realidades. Por ello estamos convencidos de que, si se usa un lenguaje consciente y respetuoso, puede aminorar el sufrimiento de las personas diagnosticadas con un trastorno mental, especialmente mitigar los estigmas y prejuicios, que les afectan de manera profunda. Desde el punto de vista de los profesionales de la salud mental, el conocimiento de las principales metáforas conceptuales usadas por sus pacientes puede ser un factor que ayude en los análisis, e incluso en las terapias. En consecuencia, creemos que las decisiones sobre el uso del lenguaje en las enfermedades mentales, más que políticas o sanitarias, son de conciencia social. A mayor conocimiento de la importancia del lenguaje que se utiliza, mejor.
 


-¿Podríamos decir que este estudio y otros son muy necesarios para afrontar esta pandemia silenciosa y para encontrar soluciones efectivas y lo menos agresivas posible a tantos pacientes, un número que no deja de crecer?
-Hace años que la Organización Mundial de la Salud alerta sobre el crecimiento de las cifras de personas diagnosticadas de depresión, proyectando una progresión continuada. Aunque existen intervenciones eficaces, gran parte de los afectados no recibe los tratamientos adecuados, ya sea por falta de diagnóstico o por un mal diagnóstico, por falta de recursos sanitarios disponibles, o falta de recursos personales, incluso por el estigma que aún supone hoy en día confesar la enfermedad mental.  De todos modos, disponer de estudios como este que visibilizan cómo se vive la depresión en primera persona permiten, no solo a la sociedad en general sino también a los profesionales, conocer mejor la vivencia del trastorno y adecuar las intervenciones también a las preferencias de sus pacientes, tal y como aconseja la American Psychological Association (APA).
 


LA PANDEMIA
-¿Con la pandemia llueve sobre mojado en todo este asunto?
-Efectivamente, el miedo, la incertidumbre, el aislamiento, la información inadecuada, las consecuencias económicas, o la misma duración de la pandèmia, han actuado como estresores, como potenciadores, de los índices de depresión o la ansiedad, por ejemplo. Con lo que claramente habría que incluir el seguimiento de la salud mental de las personas en la estrategia de atención y cuidados de la COVID-19.
 


-¿Se plantean ustedes seguir con este tipo de estudios en el futuro para ampliar las conclusiones a las que han llegado con este trabajo?
-Sin duda. De hecho estamos llevando a cabo un proyecto de investigación (Metaphors of Mental Health, MOMENT, https://mentalhealthmetaphors.uoc.edu/) en el que este tipo de análisis se realiza sobre otras afectaciones de salud mental (esquizofrenia, trastorno bipolar, TOC) y en idioma español. Además, en este proyecto se amplían los grupos analizados, incluyendo también el análisis del discurso de los profesionales que trabajan en los diferentes ámbitos de la salud mental (psiquiatría, psicología, enfermería y educación social).

Pablo Bolaño
Publicado en El Ecomensajero Digital






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