EL LIBRO/”TU CASA SANA”/Elisabeth Silvestre “La vivienda es un determinante de la salud según la OMS”

Martes 23 de Noviembre de 2021





Enamorada de la vida y de la molécula de la vida, tanto…, que acabó doctorándose en biología humana y trabajó durante 19 años como citogenetista. Después se adentró en la salud ambiental, en conocer el papel del exposoma en relación con los espacios interiores. Y ahí vino el cambio: de la genética al ambiente. Actualmente es referente en biohabitabilidad. Trabaja como docente en diferentes másters y postgrados de arquitectura, es conferenciante y autora de varios libros sobre cómo vivir sin tóxicos y en edificios y casas más saludables. Acaba de publicar su último libro “Tu casa sana” (Ed. Integral, 2021).  
 
-¿Le puedes explicar tu libro a alguien que no lo haya leído?
-“Tu casa sana” es una guía práctica para hacer de tu casa un aliado de la salud. Aprendemos cómo el espacio ayuda a ganar bienestar, calma y a vivir de forma más consciente y más plena. Aprendemos por qué es tan relevante el entorno en el que vivimos para mantener el equilibrio de la salud física y mental, tomamos conciencia del “exposoma”, de los factores ambientales que promueven o no ese equilibrio del organismo. En el libro encontrarás las claves para adoptar pequeños cambios en la cocina, el baño o el dormitorio…, para respirar un aire más limpio, llevar una alimentación más sana y consciente, cuidar la piel con productos naturales, dormir mejor y alejar el estrés. Habitamos varias casas: la primera casa, nuestro cuerpo; la segunda casa, la vestimenta; la tercera casa, el hogar; y la casa grande, nuestra Madre Tierra. Con este libro aprendemos a cuidar todas estas casas. Capítulo a capítulo, te acompaña a hacer un cambio real, consciente de forma sencilla y comprensible.
 


UN LIBRO NECESARIO
-¿Por qué crees que se trata de un libro necesario?

-La vivienda es un determinante de la salud según la OMS, aunque, quizás después de la experiencia vivida en el último año, ha quedado mucho más claro este papel en relación al bienestar y la salud. Nunca antes habíamos estado encerrados tres meses en casa. Hasta ese momento, la casa era más un lugar donde recogerse al finalizar la jornada. Ahora se percibe diferente: se valora la importancia de la luz natural, de la ventilación, de disponer acceso al exterior, de las vistas y el contacto con la vegetación… Ahora más que nunca, necesitamos espacios que nos acojan, que sean flexibles, que nos cuiden y cuiden el medio ambiente, no podemos olvidar que se pasa el 90% del tiempo en espacios interiores. Hay más interés en cómo cuidarse, cómo mantener el sistema inmunológico, el endocrino, el hormonal… más sano, más fuerte, en cómo promover el potencial regenerador y autosanador natural del organismo; y el ambiente juega un papel relevante en ello. Dice la ciencia, que en términos de salud, es más relevante el código postal que el genético, y la buena noticia es que podemos adoptar opciones para disponer de un entorno más sano en casa.
 


 


“’Tu casa sana’ es una guía práctica para hacer de tu casa un aliado de la salud. Aprendemos cómo el espacio ayuda a ganar bienestar, calma y a vivir de forma más consciente y más plena. Aprendemos por qué es tan relevante el entorno en el que vivimos para mantener el equilibrio de la salud física y mental, tomamos conciencia del ‘exposoma’, de los factores ambientales que promueven o no ese equilibrio del organismo”



LA CIUDADANÍA
-¿Contiene informaciones que la mayoría de la ciudadanía desconoce?

-Lo que aporta el libro es conocer cómo funciona nuestra primera casa, el cuerpo, para hacer que el hogar se adapte a esas premisas que necesita el cuerpo y la mente para funcionar en equilibrio. A menudo suele ser al revés, se crean espacios y es el organismo que tiene que ver cómo se adapta a esas condiciones ambientales, y, si no puede, es cuando aparecen los síntomas como cansancio, malestar, falta de vitalidad, problemas respiratorios, confusión mental… Se suele buscar la causa en algún problema orgánico, y, a menudo, se desconoce que puede estar en el ambiente. Por ejemplo, la luz, un color, una forma, generan respuesta en el cerebro en forma de emociones y comportamientos; las sustancias químicas afectan al sistema endocrino, inmunitario o al nervioso; la temperatura y la luz determinan la calidad del sueño y un descanso más reparador; las plantas aportan mucho más que belleza al entorno, son claves para la salud mental…

-¿Vivimos en casas no saludables? ¿Cuáles son los peligros?
-Cuando hay falta de luz natural, de ventilación cruzada, contaminación acústica, contaminación del aire, la presencia de gas radón… estamos en esa tesitura, de espacios que no promueven la salud. Además, hay otros factores ambientales que son menos visibles y que también forman parte de garantizar la calidad del ambiente interior: con qué productos limpiamos, qué cosméticos usamos, con qué pintura pintamos el dormitorio… A menudo, no se respira un aire limpio en casa porque paradójicamente se ensucia con los productos de limpieza del hogar, los ambientadores, y de higiene personal… O los plásticos, tan presentes en muchas casas, especialmente en relación a los alimentos y sus envases, constituyen una vía de exposición habitual a disruptores endocrinos. Y no podemos olvidar el dormitorio, el lugar donde regenerar cada noche el organismo: mejor evitar determinados factores externos que interfieren en el descanso reparador como la temperatura alta, la luz azulada o la exposición a radiaciones artificiales mientras se duerme.  
 


LAS CONSECUENCIAS
-¿Crees que nos importan poco esos peligros porque sus consecuencias se manifiestan, sobre todo, a largo plazo?

-A menudo no se consideran porque no se conocen. También es cierto que cuando se conocen hay quien considera que no hay para tanto; incluso, como dices, que si las consecuencias son a largo plazo, pues no se contemplan cambios. La actualidad nos pone delante del cambio climático, de las zoonosis, de la pérdida de biodiversidad… y todo ello nos conecta con el concepto de “one health”, de que solo existe una única salud. Esta es una de las bases del libro, el abordar que somos naturaleza, que esa es nuestra esencia, y que si nos cuidamos, cuidamos del planeta, y si cuidamos del planeta, nos cuidamos a nosotros. Cada gesto cuenta, cada compra es un voto, cada elección puede hacer que todas nuestras moradas sean más sanas.

TACAÑERÍA
-¿Somos tacaños los españoles a la hora de tener hogares sin disfunciones que puedan alterar nuestra salud?

-Te puedo decir que, en el Congreso Internacional de Calidad del Aire Interior que se celebró en 2018 en Madrid, se cuantificó en 14 millones de euros el coste derivado de vivir en edificios con una deficiente calidad del aire interior, en relación a los cuidados médicos que supone, y también a absentismo y baja productividad en el ámbito laboral. Problemas de respiratorios, cansancio, dormir mal, levantarse cansados… pueden estar detrás de no considerar estos factores ambientales. Así que lo que no invertimos en casa se suele “enmascarar” en lo que se gasta en cuidados para paliar los síntomas.

BIOHABITABILIDAD
-¿Cómo definirías biohabitabilidad?

-Habitabilidad hace referencia a habitare, que significa ocupar un lugar, vivir en él. Bio se refiere a la vida, a los seres vivos. Así, el término Biohabitabilidad lo describo como el área de conocimiento que investiga, analiza y aporta opciones y soluciones para diseñar, rehabilitar, construir y habitar considerando las leyes de la biología, de la vida. Para hacer honor a su creador, es un término que acuñó Mariano Bueno, pionero y gran divulgador de la Geobiología y la Bioconstrucción, ya en 1991, aunque es más conocido desde el año 2006 por su ponencia “De la Geobiología a la Biohabitabilidad” en el I Congreso Internacional Salud y Hábitat celebrado en Barcelona. A día de hoy, es un término ampliamente utilizado, incluso más allá de los entornos en los que nació este concepto.

-¿Cuáles son los países en los que la biohabitabilidad es una ciencia más asentada?
-Con el término de Biohabitabilidad sería España, porque, como he contado, nació aquí esa forma de describir la salud en relación al hábitat. El referente ha sido durante décadas Alemania, cuna de la Baubiologie, que se ha venido traduciendo como Bioconstrucción. En la península, hay muchos pioneros en la materia que llevan más de 30 años divulgando y diseñando y construyendo con estos conceptos de salud de las personas y del medio ambiente. También se puede referir como Eco construcción, Eco Arquitectura, Bio Arquitectura… Aunque Biohabitabilidad y Bioconstrucción tienen en común muchos principios, para mi trabajo… el término Biohabitabilidad es mucho más inclusivo porque permite abordar la salud en que no han sido bioconstruidos y que precisan de una intervención para mejorar las condiciones ambientales. Además, la Biohabitabilidad me permite ir más allá de la construcción, y abordar el habitar todos los aspectos intrínsecos a la esencia del ser y de la vida para vivirla de forma más plena y consciente.

NUEVOS PROYECTOS
-¿Qué te queda escribir sobre la casas?

-Me queda todavía, sí. :) … Ahora estoy en un nuevo proyecto escribiendo sobre los espacios para trabajar, cómo crear un espacio para la creatividad, y también en relación a la neuroarquitectura, de cómo afecta el entorno en las emociones, la mente y el espíritu…“Tu casa sana” ya tiene un capítulo que introduce estos aspectos, de cómo diseñar para el cerebro, para reconectar con nosotros mismos y con la naturaleza, y con nuestras diferentes casas, la del cuerpo, la de la mente, la de la Madre Tierra…

Pedro Burruezo
Publicado en El Ecomensajero Digital



MÁS INFO
www.elisabetsilvestre.com
https://www.rbalibros.com/integral/tu-casa-sana_5587






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