LA CULTIVADA Aceite bio-dinámico y muchísimo más

Miercoles 19 de Junio de 2019





La Cultivada es la marca de un proyecto de agroecología consciente. Una familia de aceites que expresan el sabor de un territorio particular y que nos invita a practicar una cocina saludable y mediterránea, donde la excelencia del zumo de aceitunas es el protagonista, un zumo que mejora cualquier plato. Elena Vecino funda La Cultivada en 2007 tras volver de Brasil y dejar atrás su profesión relacionada con el arte contemporáneo. Ecoemprendedora y arteterapeuta, trata de comunicar su entusiasmo por el aceite, una agricultura más consciente y por una forma de vida sencilla y profunda basada en el autoconocimiento. Hablamos con ella de aceite, agroecología, sufismo, música andalusí y muchas más cosas…

-¿Desde cuándo y por qué estás en el universo de la agricultura ecológica como ecoemprendedora?
-Creé La Cultivada hace once años para aportar valor al aceite familiar y dar voz a un nuevo paradigma agrícola. Visualizaba una marca que valorizase un modelo holístico de negocio y la integración de la función espiritual y contemplativa propia del arte. La Cultivada evoca el cultivo de la tierra, del olivo y del alma humana como camino de sensibilización y comprensión de cuanto nos rodea.
 


FAMILIA DE ACEITES
-Explícanos qué es La Cultivada y cuáles son los aceites que producís… ¿Cuál es el balance de estos primeros 10 años de trabajo?
-La Cultivada es una familia de aceites de alta gama y de producción propia en una finca de cultivo plenamente ecológico y biodinámico. Producimos tres monovarietales y un blend (mezcla) llamado La Cultivada Quintaesencia que contiene todas las variedades del Molino de Santa Ana. El balance es positivo. Vamos avanzando a paso lento y constante, como la tortuga de la fábula de Esopo. Nuestras miras son a medio y largo plazo, tanto en el campo como con la marca.

-¿Por qué, al hablar del aceite, utilizas a menudo el concepto “alquimia”?
-En la extracción del aceite no hay ningún proceso químico. Utilizo el término a modo de metáfora refiriéndome al oficio de los antiguos alquimistas que buscaban el “oro” que había en nosotros y en la naturaleza, o sea lo más puro y precioso que nos habita. La Cultivada es un “elixir” que hemos aprendido a obtener con mucha paciencia, dedicación y observación de la naturaleza. Las aceitunas, y no todas, nos regalan su excelencia tan sólo en unos días concretos y hay que descubrirlos en cada cosecha. Hace diez años éramos una piedra en bruto: hoy estamos más cerca de ese oro líquido de Homero, aunque en agricultura siempre hay más. Trabajamos con el misterio y el milagro de la vida.

UN SABOR ÚNICO
-¿Quién compra vuestros aceites y cuál es vuestra distribución?
-Estamos posicionados en el sector gourmet: tiendas especializadas en aceite, ultramarinos o tiendas de productos de alta gama, colmados, tiendas ecológicas, restaurantes de alta gastronomía, entre otros. Este es nuestro nicho y la calidad del producto responde a él perfectamente. Comercializamos La Cultivada en Europa, EE.UU., Japón y Corea del Sur, entre otros. 

-¿Qué tienen los aceites de La Cultivada que los hacen diferentes de otros aove’s ecológicos?
-La Cultivada tiene un sabor único por provenir de un territorio y una cultura específicas. Es Mediterráneo en estado puro, entendiendo esta afirmación como un conjunto de valores universales de utilidad, bienestar y salud humana. A diferencia de otros aceites ecológicos, que basan su comunicación en la cercanía física, La Cultivada da prioridad a una función inspiradora universal que nos empuja a creer y luchar por un mundo mejor. Es un activismo sutil, como la victoria mitológica de Palas Atenea frente a Poseidón.
 


BIODINÁMICA
-Vuestro aceite, además de ecológico, es biodinámico. ¿Crece el consumo de productos biodinámicos en España?
-Nuestro cultivo es plenamente biodinámico aunque no estamos certificados en Deméter. La certificación es otra marca que se debe gestionar y nuestros recursos son limitados. Todo llegará. En España he encontrado más productores apasionados por el cultivo biodinámico que consumidores, a diferencia de Alemania, donde hay un nicho fiel de consumo Deméter.

-¿Cómo ves el sector ecológico en la actualidad?
-En expansión, sin duda, lo cual también encierra sus propios peligros. Sin la incorporación de una visión holística no habrá un verdadero progreso. Es fundamental que se crezca con una conciencia inclusiva del ecosistema, de la belleza, del paisaje y de una dignificación de la agricultura para que sea una opción deseable y de futuro próspero para los jóvenes.
 


“Creé La Cultivada hace once años para aportar valor al aceite familiar y dar voz a un nuevo paradigma agrícola. Visualizaba una marca que valorizase un modelo holístico de negocio y la integración de la función espiritual y contemplativa propia del arte. La Cultivada evoca el cultivo de la tierra, del olivo y del alma humana como camino de sensibilización y comprensión de cuanto nos rodea”



BIOCULTURA
-¿Crees que ferias como BioCultura Sevilla ayudan a que crezca el consumo “bio” en Andalucía, comunidad que hasta ahora ha sido más productora que consumidora?
-Cualquier plataforma que dé a conocer las producciones ecológicas andaluzas es fundamental. Aunque la labor de fondo es un cambio profundo en el sistema que hoy sigue premiando al que contamina. La diferencia de precio mantiene la resistencia al consumo ecológico. Esperemos que en un futuro paguen los que contaminan, y el producto ecológico sea más económico que el convencional.

-Háblanos de los premios recibidos por La Cultivada…
-Desde que hemos comenzado a participar en certámenes nacionales e internacionales, hemos obtenido una respuesta excelente en todas nuestras referencias. Seleccionamos los concursos más rigurosos y los que se adecúan a nuestros objetivos de mercado. Llegará un día en que La Cultivada sea garantía de calidad sin necesidad de que otros lo confirmen. Esa es la labor más importante de una marca.

FUTURO A CORTO PLAZO
-¿Cómo imaginas La Cultivada dentro de 10 años?
-Como una lechuza más madurita y sabia..rsrsrs.. que continúa despierta, avanzando y aprendiendo, agradecida por cuanto la hizo crecer. Rodeada de amigos y “Cultivados” por el mundo, sin cansarse ni aburrirse, viva y sin dejar de asombrarse por el misterio de la naturaleza.

-¿El aceite de La Cultivada es flamenco, ja ja ja? Háblanos de tus otras aficiones…
-Soy curiosa. No me cansaré mientras haya algo que aprender sobre el ser humano. Mis aficiones más queridas son la música, la danza y la arteterapia. Siempre me ha gustado escribir y compartir una visión profunda del mundo. La Cultivada es flamenco porque tiene alma, es resistencia y un cante a lo “jondo” que hay en nosotros.

Pedro Burruezo
 


PIONEROS EN LO “BIO” Y LO BIODINÁMICO
ENTRE GUDALCÁZAR Y FUENTE PALMERA
-¿Nos puedes hablar de la finca?
-Nuestros olivares están en plena campiña cordobesa, concretamente entre Guadalcázar y Fuente Palmera. Una zona que fue colonizada en tiempos de Carlos III por familias católicas del centro de Europa. Cultivaban olivos y uva.
Nuestra finca se llama El Molino de Santa Ana porque alberga la estructura de un molino del siglo XIX. Tenemos un pequeño huerto experimental; unas gallinas muy simpáticas; caballos… que cuidan la cubierta vegetal; un asno que se llama Dionisio; y las colmenas de un apicultor de la zona además de otras especies vegetales en las lindes. Aplicamos compost biodinámico; regamos los olivos con el agua de lluvia que canalizamos desde nuestra propia balsa; aplicamos preparados biodinámicos; y estamos investigando nuevos microorganismos. En la zona somos pioneros en el cultivo ecológico y ni que decir en el biodinámico.

MÁS INFO
LA CULTIVADA
Reyes Católicos, 11. 1ª. Oficina 1. 41001 Sevilla
Finca Cortijo Molino de Santa Ana, Córdoba.
hola@lacultivada.com
+34 954563949
www.lacultivada.com






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