MUNDO RURAL/JM Martínez “DE PUEBLO. I SEMANA UNIVERSITARIA DEL OPTIMISMO RURAL” “La agricultura ecológica tiene un papel central en la transición ecológica”

Lunes 19 de Julio de 2021





Entre los días 26 y 30 de julio la población de la Serranía de Cuenca de Tragacete será la sede de “De Pueblo. I Semana Universitaria del Optimismo Rural” que reunirá un amplio elenco de profesionales y estudiosos del mundo rural. José María Martínez Navarro es doctor en Geografía por la Universidad de Castilla-La Mancha y profesor de Geografía Rural y Planificación Turística en la Universidad Autónoma de Madrid. Coordina la actividad científica de la recientemente creada Fundación Los Maestros y es uno de los cabezas visibles de esta iniciativa.

Durante la última semana del mes de julio, la localidad conquense de Tragacete se convertirá en un gran foro de reflexión y debate sobre el futuro del medio rural organizado por la recién creada “Fundación Los Maestros”. Durante esos días se celebrarán dos cursos de verano de la Universidad de Castilla-La Mancha bajo los títulos de “Oportunidades del reto demográfico para la transición ecológica” y “Destinos Rurales Circulares como laboratorios de innovación”.
Estos cursos de verano en los que se hablará, entre otros muchos temas, de hiperaulas y escuela rural, comunicación ambiental, oportunidades de la nueva PAC y de la transición ecológica, destinos circulares o planificación turística, reunirán en Tragacete a algunos de los principales expertos en estos temas como Mariano Fernández Enguita, Javier Esparcia, Rogeli Santamaria, Fernando Molinero, Tomás García Azcárate, Alfonso Vargas-Sánchez, Diego Barrado, Antonia Sáez Cala o Iñaki Gaztelumendi, por citar sólo algunos ejemplos de los ponentes participantes. 
Unos cursos que sumarán a sus mesas de debate a representantes de diversos colectivos que forman el tejido social de la serranía conquense, representantes políticos, académicos, AMPAS y empresariales. Estas sesiones de pensamiento y reflexión darán comienzo con la participación del vicepresidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, que presentará la innovadora ley, recientemente aprobada, frente a la despoblación y para el desarrollo rural.
El programa académico de esta semana se complementa en el apartado institucional con la presentación el martes por la tarde del proyecto de la Fundación Los Maestros a cargo de Carlos Beltrán, José Miguel Rodríguez y José María Martínez bajo el título “La Responsabilidad Social Corporativa como oportunidad de Desarrollo Rural” y con la celebración el miércoles de la primera jornada de “Futuro Circular y Talento Futuro” en la que se presentarán algunos de los proyectos de la Fundación Los Maestros. 
 


“DE PUEBLO”
-¿Qué es “De Pueblo. Semana Universitaria del Optimismo Rural”?

-La primera iniciativa pública de la Fundación Los Maestros, que se ha creado este año para tratar de contribuir a frenar el declive demográfico de la Serranía Conquense, llevando actividad de las grandes ciudades a nuestros pueblos desde el ámbito de la responsabilidad social empresarial, actividad que queremos centrar en la generación de conocimiento para favorecer una transición ecológica justa e inclusiva. La semana integra dos cursos de verano de la UCLM y, entre ambos, una jornada propia de la fundación, siempre con la colaboración del ayuntamiento de Tragacete.

-¿Por qué crees que es necesario un evento de este tipo?
-Porque necesitamos optimismo, así de sencillo. En los dos últimos años han cambiado muchas cosas… No es solo la atención mediática a todo lo rural…,Es la confluencia de una serie de factores que, en mi opinión, abren la primera ventana de oportunidad para revertir las dinámicas demográficas negativas que el mundo rural ha tenido en los últimos 70 años. Para aprovechar esta oportunidad no nos basta con la esperanza: necesitamos optimismo.
 


“En Tragacete el ayuntamiento está acondicionando a toda prisa viviendas municipales para alquiler social porque tiene mucha demanda de gente interesada en instalarse, y, lo que es más importante, en emprender. Esto tiene una causalidad compleja, desde luego, pero sin duda nos indica que es el momento del optimismo rural”
 



GENTE RURAL
-¿Qué tipo de gente participa y cómo los habéis seleccionado? ¿Y qué tipo de público esperáis?

-Han aceptado nuestra invitación para compartir su conocimiento muchos de los expertos y expertas más relevantes en nuestro país sobre los temas que nos interesan, despoblación, economía circular, escuela rural, innovación, planificación turística… Prefiero no dar nombres ahora porque no quisiera dejarme a nadie, pero estamos especialmente satisfechos en este sentido. Y muy agradecidos, claro, porque es un lujo poder escucharles y poder dialogar en un entorno como Tragacete. Por otro lado, los cursos de verano deben tener estudiantes, no tendrían sentido sin los universitarios. Los que vienen a la semana en general son estudiantes que han estado trabajando con nosotros este último curso desde diferentes carreras porque ahora “lo rural” les llama la atención. Fíjese: tenemos un buen puñado de estudiantes de Periodismo, cuestión que, creo, es muy indicativa. También tenemos estudiantes de Educación, Geografía, Ciencias Ambientales o Turismo, y además los de 4º presentarán sus trabajos fin de grado como ponentes en el Foro Talento Futuro, les damos toda la voz. Para mí esto es igual de importante: no podemos hablar de los derechos de “las generaciones futuras” sin trabajar, codo con codo y sin soberbia, con la juventud de hoy, ellos son la próxima generación futura, y tienen mucho que decir.
Y finalmente está la gente de Tragacete, a los que hemos abierto todas las actividades y que también tienen mucho que decir, son igual de imprescindibles, y además tenemos que escucharlos con mucha humildad. Por esto están en las mesas redondas, tanto el ayuntamiento como la sociedad civil.
 


MOMENTO ACTUAL
-¿En qué punto se encuentra el mundo rural actualmente en España? ¿Ahora ya es visible?

-Claro, esa visibilidad es una parte esencial de la oportunidad y sobre ella se articula el proyecto de la fundación, es un elemento clave. En cualquier caso, la apuesta debe ser favorecer y apoyar los discursos construidos desde dentro del mundo rural, donde ahora encontramos un discurso innovador y proactivo, pues tan importante como la visibilidad es la gobernanza. La situación actual es la que es, no se puede vivir donde no hay trabajo ni servicios, no es una mera cuestión de preferencias sociales… Mucha gente preferiría vivir en el campo, pero no puede. Pero no es el momento de quejarse, es el momento de arreglarlo.

-¿En qué medida la agricultura ecológica forma parte de vuestros planes para la transición ecológica?
-Tiene un papel central. El ciclo biológico de la economía circular es la verdadera clave para cambiar la economía lineal: la clave no está solo en mantener los materiales en bucle el mayor tiempo posible, ni en la obsolescencia, ni en el consumo colaborativo, la clave está en sustituir materiales finitos por renovables, y los renovables son los biológicos… Y esos se producen en el ámbito rural. En este sentido, el principal partner de nuestra Semana Universitaria, presentará en Tragacete un proyecto de smart agriculture para generar resiliencia biológica al cambio climático, que además quieren traer a Cuenca como iniciativa empresarial, y que, al menos personalmente, me parece una iniciativa más que interesante en este sentido porque además complementa muy bien al proyecto UFIL del ayuntamiento de Cuenca, que es fundamental para la Serranía. Se están moviendo muchas cosas que invitan al optimismo. Por otro lado, la escasez de material sanitario durante los primeros meses de la pandemia nos enseñó que existen insumos estratégicos que deben tener producción local, no podemos fiarlo todo al comercio global. En este sentido, deberíamos aprender y prestar toda la atención a los que llevan décadas señalando la importancia de la soberanía alimentaria y las lógicas agroecológicas de Km 0, a las que yo considero imprescindible añadir el conocimiento rural tradicional para el cuidado de los ecosistemas: todos, los agrosilvopastoriles. Es un atraso seguir hablando de medio natural: el foco de la ecología debe estar en la agricultura y la ganadería, así como en la gestión y explotación del monte. 

LAS LEYES
-¿Cuáles serían las principales leyes que necesita un mundo rural vivo por parte de la clase política?

-Pienso que las iniciativas políticas y legislativas de los últimos años en las tres escalas, europea, nacional y, al menos en nuestro caso, regional, están en el camino correcto, al menos en mi opinión. Ya hace casi una década que la Comisión Europea comenzó a hablar de bioeconomía; desde 2015 la economía circular es un eje trasversal de las políticas comunitarias y es el componente clave del Green Deal. Lo importante es no perder el foco: no puede realizarse una transición ecológica que excluya al ámbito rural. Tenemos muchas cosas que hacer en las ciudades para abandonar la economía lineal de usar y tirar, pero el reto y la oportunidad están en el campo y especialmente en el monte, que es un enorme porcentaje de nuestro territorio, que además hemos abandonado porque no es productivo en el actual modelo lineal y globalizado, pero que debemos volver a integrar en la economía, desde la perspectiva circular. Quizá sea en este aspecto donde más cambios políticos y normativos sean necesarios, en la gestión del monte para que sea productivo y que así podamos mantenerlo. Mientras que no genere recursos y trabajo es difícil que nadie invierta en cuidarlo.

-¿Por qué hasta ahora, desde hace siglos, el mundo rural ha estado siempre tan denigrado? ¿A qué responde todo ello?
-No sé si desde hace siglos, no me atrevería a afirmarlo, pero sí desde luego en los últimos 70 años. Las oleadas migratorias que se producen a partir de los años 50 del pasado siglo tienen su origen en las terribles condiciones de vida del mundo rural de la postguerra, en las que a la miseria tradicional de amplios grupos de población se une la represión y el control social. Era un mundo sin esperanza… Una chabola en el Pozo del Tío Raimundo tenía la misma miseria, pero tenía esperanza. En el pueblo, si nacías pobre lo más probable es que murieras igual de pobre. Los pocos que se quedaron sufrieron el estigma del fracaso. No era una elección quedarse, y eso se ha extendido durante demasiadas décadas, cuando en realidad muchos se quedaron, o han vuelto después, porque quisieron. Pero eso está cambiando rápidamente. En Tragacete el ayuntamiento está acondicionando a toda prisa viviendas municipales para alquiler social porque tiene mucha demanda de gente interesada en instalarse, y, lo que es más importante, en emprender. Esto tiene una causalidad compleja, desde luego, pero sin duda nos indica que es el momento del optimismo rural.

Pedro Burruezo
Publicado en El Ecomensajero Digital



TOMA NOTA
La programación completa y las inscripciones para la I Semana Universitaria del Optimismo Rural, organizada por la Fundación Los Maestros, la Universidad de Castilla-La Mancha y el ayuntamiento de Tragacete, se puede consultar en la página web www.depueblo.eu y podrá seguirse en las diversas redes sociales con #depueblo...






Bienvenido



El Ecomensajero Digital

Suscribete para recibir los boletines de noticias.

Redes Sociales

Volver al inicio

Home | Términos del Sitio | Contacto