
OPINIÓN/AGRICULTURA ECOLÓGICA VERSUS REGENERATIVA/Un artículo de Ángeles Parra
6 de julio de 2026
BOLSAS DE PLÁSTICO
MENOS BOLSAS, PERO MÁS ENVASES PLASTIFICADOS
Un artículo de Pablo Bolaño
El uso de bolsas de plástico en España continúa descendiendo. Según los últimos datos disponibles del MITECO, en 2023 se pusieron en el mercado 6.890 millones de bolsas de plástico, frente a los más de 11.200 millones registrados en 2017, lo que supone una reducción cercana al 40%. El consumo por habitante también ha experimentado una caída considerable, pasando de 241 a 142 bolsas en apenas siete años. Pero no todo es oro lo que reluce. Hay menos bolsas, sí, de acuerdo, pero hay más plásticos por todas partes…
Los plásticos no solo contaminan nuestros océanos y vías fluviales y matan a la vida marina, sino que están dentro de todos nosotros y no podemos escapar de consumirlos
Marco Lambertini
Veo salir una señora del supermercado. Es una mujer muy consciente y lleva su propio capazo para que no le endilguen/vendan una bolsa de plástico. Y no, se va del súper sin ninguna bolsa de plástico. Pero, desgraciadamente, un montón de los envases que lleva son de plástico o plastificados. Es muy difícil escapar a eso. Quizás descienda el consumo de bolsas de plástico, pero crecen los productos que llevan plásticos por todas partes. Como dice el gran Nicolás Olea, ¿hay algo más absurdo que una naranja pelada y servida en una bandeja plastificada? Por mucho que no quieras, te meten el plástico hasta por los ojos. De forma directa o indirecta. Pagando o gratuitamente. Es casi imposible librarse.
LA REGULACIÓN
Pero, vale, hay menos bolsas. Supongamos que los informes son ciertos. Si es así, esa evolución refleja el impacto de la regulación, una mayor concienciación ciudadana y la adopción de alternativas más sostenibles. Sin embargo, para el sector del embalaje (señalan desde Rajapack, una empresa del gremio) el reto ya no consiste únicamente en reducir el uso del plástico, sino en diseñar soluciones que consuman menos recursos, incorporen materiales reciclados y faciliten su reutilización o reciclaje. Pues nos alegramos mucho. Pero, en la realidad, en la práctica, todo parece apuntar hacia otro lado. ¿Por qué no se pueden comprar productos que no lleven plásticos por ninguna parte? Al menos, en infinidad de productos secos, la cosa no debería ser tan difícil.
REDUCCIÓN
Dicen desde Rajapack que la empresa “ha reducido un 18% el uso de plástico en sus embalajes durante los últimos años. La mayor parte de esta reducción se ha conseguido sustituyendo materiales plásticos por soluciones basadas en papel. Además, en aquellas aplicaciones donde el plástico continúa siendo necesario para garantizar la protección de los productos o la eficiencia logística, la compañía ha incorporado alternativas con contenido reciclado”. Por nuestra parte, nos alegramos. Pero no basta. Hacen falta leyes que sean taxativas. El lobby químico es muy fuerte y entorpece la labor de los legisladores honestos, si es que los hay. Si vivimos en un océano de plástico, no es por casualidad. Es porque hay empresarios que hacen lo que quieren, ciudadanos acomodaticios que no tienen ni idea de lo perjudicial que es todo esto, políticos que se venden muy barato, tecnócratas que viven sin esmerarse en el bien común, etc. ¿Y el productos ecológico…? Sigue habiendo también demasiados plásticos en la alimentación orgánica. Queremos soluciones urgentes ya… Los plásticos no son inertes. Contaminan los alimentos. Lean a los científicos independientes, salgan de dudas y obren de la mejor manera posible en pos del bien y la salud pública…
Pablo Bolaño



