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GHUSON TEXTIL
SUMMAR TAHA
“Mi trabajo en esencia es un acto de resistencia”
Es una artista textil palestina que trabaja de forma completamente manual en un telar de contramarcha restaurado. Su práctica se centra en la creación de piezas tejidas lentamente, pensadas para integrarse en la vida cotidiana. A través de su trabajo y de talleres, comparte y mantiene vivo el conocimiento del tejido tradicional. Estará en BioCultura BCN 2026.
-¿Nos puedes explicar qué es Ghuson Textil?
-Ghuson Textil es mi proyecto de tejeduría en telar. Trabajo con un telar de contramarcha antiguo que restauré, y a partir de ahí desarrollo todas las piezas de forma completamente manual, desde el hilo hasta el tejido final. Es un espacio donde el tejido no es solo producción, sino una forma de crear piezas con alma, que puedan convivir con la vida cotidiana de las personas. Y también, en paralelo, comparto este conocimiento a través de talleres de tejido.
-EN BIOCULTURA BCN 2026
-¿Qué tipo de textiles vas a presentar en BioCultura BCN 2026?
-Voy a llevar piezas tejidas a mano en el telar, hechas de forma lenta y muy cuidada. Trabajo con patrones geométricos, estructuras repetitivas y mucho juego de color. Principalmente son alfombras, que es mi especialidad, pero también llevo mantas, ponchos y chales, todos tejidos con la misma técnica manual. Son textiles pensados no solo como objeto, sino como algo que puede habitar un espacio, formar parte de la vida diaria. La esencia de lo que llevo es eso: piezas vivas, hechas con tiempo y con intención.
EL TRABAJO
-¿Cómo trabajas, cómo produces… cada tela?
-Todo el proceso es completamente manual. Empieza con el hilo, luego el tejido en el telar de contramarcha, y después también hay trabajo de acabado y a veces costura. Es un proceso muy lento, muy orgánico, donde todo se construye paso a paso. Trabajo con materiales naturales y me interesa mucho cómo se combinan los colores y las texturas dentro del propio tejido. El motor de esta máquina es el cuerpo: los pies moviendo los pedales y las manos pasando la trama, y el alma imaginando el diseño. Y algo importante es que el proceso no es solo sentarse y tejer en el telar. Hay todo un trabajo previo muy grande, donde se prepara la urdimbre, se diseña o se planifica la pieza y se monta el telar, lo que a veces puede llevar días. Y también hay una parte final después de tejer, donde se cierran las piezas, se lavan, se terminan y en algunos casos se cosen para transformarlas, por ejemplo, en un poncho o una pieza funcional.
TEXTIL SOSTENIBLE
-¿Por qué podríamos decir que el textil que tú elaboras es totalmente sostenible?
-Más que decir “totalmente”, diría que intento que sea lo más consciente posible. Trabajo con materiales naturales, en pequeña escala y de forma manual, lo que ya reduce mucho el impacto. También es un proceso muy local y muy cercano, no hay producción industrial ni grandes distancias entre lo que se crea y quien lo recibe.
PALESTINA
-Tú eres palestina… ¿Tienes esperanzas de que lo que está ocurriendo ahora en Oriente Medio conlleve, tarde o temprano, la desaparición del estado genocida de Israel?
-Tengo esperanza, pero sobre todo tengo fe. Para mí la fe es lo que sostiene la resistencia en el tiempo. Es lo que te permite seguir creando, seguir viviendo, incluso en contextos muy difíciles. Sí, tener fe es importante, y también creo que es una de las cosas más profundas que la ocupación israelí intenta destruir. Porque la fe es nuestra fuerza: lo que nos permite mantenernos en pie frente a la injusticia y la inhumanidad, y seguir creyendo en la verdad, en la dignidad y en la humanidad. Y sí, también tengo esperanza, porque cada vez hay más personas que se suman a esta lucha contra agendas genocidas y coloniales. Tal vez eso no siempre se ve en las noticias, pero yo lo veo, lo siento a mi alrededor y noto que crece cada día. Creo profundamente que como seres humanos somos capaces de frenar el colonialismo. Seguimos plantando semillas que algún día florecerán.
UN ACTO DE RESISTENCIA
-¿De qué manera el ser palestina condiciona, en mayor o menor medida, lo que produces en el textil?
-Mi trabajo en esencia es un acto de resistencia frente al borrado. Como palestina, hay una parte muy profunda de mi identidad ligada a mantener viva una cultura, una memoria y un legado. Y eso es algo que siento que está constantemente en riesgo de desaparecer. Tejer, para mí, es una forma de sostener eso. De mantenerlo vivo. Ser palestina influye mucho en mi forma de ver y de crear. No siempre de manera directa, pero sí en la sensibilidad. Los patrones, los colores, las estructuras… todo viene de una mezcla entre lo que he vivido y lo que he heredado. Hay una influencia clara de lo oriental, de esa memoria visual y cultural. Creo que lo interesante de crear es precisamente eso: esa mezcla entre lo personal y lo ancestral, que luego se transforma en algo nuevo.
LA FERIA
-¿Qué es BioCultura para ti?
-BioCultura para mí es un espacio muy importante, porque permite dar visibilidad a proyectos que trabajan de otra manera. Es un lugar donde puedes crear impacto real y conectar con gente que piensa parecido, que valora lo artesanal y lo consciente.Pedro Burruezo
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www.ghusonart.com
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