
CATALUNYA/ABIERTA LA CONVOCATORIA DE LA 14ª EDICIÓ DEL PREMI ESCOLA, AGRICULTURA I ALIMENTACIÓ ECOLÒGICA/El premio triplica su dotación destinada a proyectos desarrollados por centros educativos
29 de mayo de 2026
CBPAE/ANIVERSARIO Y CRECIMIENTO/2024: 3.696 hectáreas y 43 operadores más
1 de junio de 2026
MUNDO "BIO"
¿CUÁL ES EL PRINCIPAL PROBLEMA DEL SECTOR ECOLÓGICO EN LA ACTUALIDAD?
Pablo Bolaño nos da las claves para entender el estancamiento
El sector ecológico no pasa por su mejor momento. ¿Cuáles son las causas del estancamiento? Hay que buscarlas dentro y fuera del mundo “bio”. El precio, cada vez más, sí importa.
Cuando el agua te llega al cuello, no te preocupes si no es potable…
Stanislaw Lec
-Quizás al profano le resulte extraño, pero, en mi opinión, el precio de la vivienda es uno de los principales hándicaps del sector ecológico en la actualidad. Con el precio de casas y pisos por las nubes, el capital mensual que dedica la ciudadanía a la alimentación es cada vez menor. Son legiones los que comen mal y la tendencia sigue en ascenso. Normal. Tener un techo no es asunto baladí.
-La tendencia inflacionista erosiona el mercado ecológico. Le afecta. Claro que le afecta. El consumidor “bio”, que siempre ha sido tan fiel, comienza a buscar alternativas al producto orgánico. ¿Por qué? Porque el bolsillo no le da para más. El precio importa. Son cada vez más los y las ciudadanas que buscan llegar a fin de mes como pueden. Y, así las cosas, se miran los precios más que nunca.
-El clima bélico global no ayuda. Los psicópatas que gobiernan el mundo pueden hacer estallar el globo en cualquier momento. Devastan, corrompen, incendian, asesinan, etc. Televisan la impunidad y la muerte. Se le quitan a uno las ganas de todo, la verdad. No me extraña que haya gente que tire la toalla de la cordura, del compromiso y de la ecoemprendeduría.
-Verde que te quiero verde. Sí, sí, ahora todo el mundo es muy ecológico. O, más bien dicho, todo el mundo es “sostenible”. Empresas sin escrúpulos publicitan productos que han sido producidos “sosteniblemente”. Productos que son “amigos del medio ambiente”. Los gobernantes les dan permiso para anunciar como “ecológico” lo que no lo es. Campañas masivas de “greenwashing”. Y aquí no pasa nada… Una lechuga local, saturada de compuestos químicos nocivos, es “sostenible”. La confusión reina a sus anchas. Y, a río revuelto, los que ganan son los de siempre. Hay un hartazgo ciudadano de tanto presunto buenismo en los etiquetajes que es un fraude en toda regla. ¿Y quién sale perjudicado? El que hace bien las cosas.
-A diferencia de lo que ocurre en países de nuestro entorno, el sector ecológico en España no acaba de despegar. Sí, somos líderes en producción. Pero en consumo estamos a la cola. Durante años, el sector “bio” ha vivido un crecimiento sostenido. Pero en los últimos tiempos el despegue definitivo no sólo se tambalea, sino que se vive un cierto estancamiento. Los diferentes gobiernos que ha tenido España no han acabado de apostar nunca, en serio, por el sector orgánico. Bonitas palabras y poco más. Promesas que se lleva el viento. Las peticiones del sector son claras: IVA 0, discriminación positiva en la compra pública, grandes campañas en los medios que pagamos todos en favor del alimento ecológico, una PAC agroecológica, exenciones y ventajas fiscales para los que no contaminan, más dinero para el sector y menos burocracia… Por ahora, los gobernantes (desde el ejecutivo central, desde las autonomías, desde los ayuntamientos, desde las diputaciones…) miran hacia otro lado. En otros países, la apuesta por el sector ecológico ha sido una cuestión de estado. En España, sin embargo, no hay manera de que nadie se ponga de acuerdo en nada. El clima de inestabilidad política es un desastre. Y a la extrema derecha los derechos de los consumidores y del medio ambiente… le importan bien poco.
-¿Y qué pasa con los más jóvenes? Pues hay de todo. Pero no nos engañemos. Muchos de nuestros jóvenes creen que la salud se puede comprar en una farmacia o en un hospital. También piensan que no merece la pena esforzarse por nada en un mundo en que cualquiera puede ser cantante. ¿Hay autotune para la vida? ¿Para qué comer bien? Pensando en el corto plazo, es bastante inútil. No lo digo yo. Es el pensamiento de muchos. El futuro no existe. Tal como está el mundo, para qué esforzarse. Y no hablemos de ideales… En ese contexto, el sector ecológico apuesta poco por los menores de treinta. Y, así las cosas, las campañas van dirigidas a los mismos/as de siempre, a los ya convencidos. El patio no se renueva. Y muchos de los históricos del movimiento ya han pasado a mejor vida…
-¿Qué soluciones aporto yo? ¿Qué propongo? Eso da para otro artículo… Y no corto, precisamente…
Pablo Bolaño




