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NICOLÁS OLEA
HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE
Reproducimos parte de su discurso
"Saber, comprender, prevenir. La responsabilidad del conocimiento". Con estas potentes palabras, cargadas de significado, inició su discurso en la aceptación de su investidura. Y desde Asociación Vida Sana/BioCultura damos fe de la trayectoria del Dr. Olea, de su compromiso y su disposición siempre para divulgar, y alertar a instituciones y a ciudadanos sobre los peligros de los contaminantes que nos rodean. Felicidades, Nicolás por este reconocimiento. Un reconocimiento más que merecido.
La Universidad de Alicante ha investido doctor honoris causa al catedrático emérito de la Universidad de Granada Nicolás Olea Serrano, médico e investigador reconocido internacionalmente por sus estudios sobre los efectos de los contaminantes químicos en la salud humana y por su contribución al desarrollo de enfoques integrales que relacionan salud, medio ambiente y sociedad. La investidura supone un reconocimiento a una trayectoria científica desarrollada en gran medida desde la Universidad de Granada, donde Olea ha impulsado investigaciones de referencia que lo han convertido en una de las voces más reconocidas internacionalmente en el ámbito de la salud ambiental.
UN PIONERO
El acto académico, celebrado el miércoles 14 de octubre en la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante, estuvo presidido por su rectora, Amparo Navarro, quien destacó la condición pionera de Olea en lo que hoy se conoce como enfoque One Health, una estrategia que promueve la colaboración entre distintas disciplinas para abordar de manera conjunta la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Por parte de la UGR estuvo presente Ana María Rivas Velasco, vicerrectora De Calidad, Innovación Docente y Estudios de Grado.
LA RESPONSABILIDAD
En su discurso de aceptación, el científico y divulgador granadino se centró en la premisa de “cómo convertir el conocimiento en una forma de responsabilidad” y tomó como referencia las figuras del médico Francisco Javier Balmis, la primatóloga Jane Goodall, el escritor Mario Benedetti y el historiador Bernard Vincent. A través de estos referentes, reivindicó una mirada interdisciplinar sobre la salud, la sociedad y el conocimiento.
LA PREVENCIÓN
A partir de estos ejemplos, Olea defendió una concepción de la medicina orientada no solo a tratar enfermedades, sino también a prevenirlas. En este sentido, recordó que la salud está condicionada por factores biológicos, ambientales y sociales, y subrayó que comprender la relación entre las personas y su entorno resulta esencial para anticipar los problemas de salud y mejorar la calidad de vida de la población.
EVITAR EL SUFRIMIENTO
El nuevo honoris causa utilizó todas estas referencias para exponer su visión de la medicina. Según Olea, “la medicina puede ser extraordinariamente poderosa cuando cura, pero también hay que decir que su mayor ambición debería ser evitar el sufrimiento antes de que necesite ser curado”. Así, argumentó que “el cuerpo humano no puede separarse completamente de su ambiente y que respiramos, comemos, bebemos y habitamos un mundo que deja una huella biológica en nosotros y que las exposiciones no afectan necesariamente de la misma manera a todas las personas”. “El momento de la vida importa, la biología importa, las condiciones sociales importan y la vulnerabilidad importa”, recalcó.
LA MUJER
Y añadió: "Una parte importante de nuestra investigación se ha centrado, por ello, en la exposición de la mujer, especialmente durante el embarazo, y en el desarrollo de la descendencia. No es una elección casual. El embarazo constituye una situación biológica excepcional en la que la exposición de una persona puede coincidir con un periodo de desarrollo especialmente sensible de otra. En este contexto apareció una expresión que ha ido adquiriendo para mí un valor simbólico: las hijas del petróleo. Vivimos en una civilización profundamente dependiente de la industria petroquímica. Una parte importante de los materiales y productos que utilizamos cotidianamente procede, directa o indirectamente, de los combustibles fósiles: plásticos, aditivos, cosméticos, textiles, recubrimientos, pesticidas y múltiples materiales de consumo".
LA SENTENCIA
"La expresión 'hijas del petróleo' pretendía llamar la atención sobre la exposición de las mujeres jóvenes a una parte de esos compuestos, especialmente a aquellos capaces de interferir con sistemas hormonales y metabólicos. Pero pronto comprendí que el título podía resultar demasiado limitado. Las hijas del petróleo son también los hijos, las madres, los padres, las familias y, en definitiva, todos nosotros. Vivimos dentro de un ambiente químico que nosotros mismos hemos construido y nadie puede quedar completamente al margen de sus consecuencias. La cuestión no consiste en rechazar todo avance tecnológico ni en demonizar la química. La humanidad necesita la química; la medicina moderna sería inconcebible sin ella y la agricultura, los materiales, la tecnología y buena parte de nuestra calidad de vida dependen de conocimientos y desarrollos químicos... también. El problema aparece cuando confundimos innovación con inocuidad; cuando ponemos en circulación una nueva sustancia y suponemos que será segura simplemente porque todavía no conocemos suficientemente sus efectos; cuando sustituimos un compuesto preocupante por otro químicamente parecido sin haber demostrado que la sustitución resuelve realmente el problema; o cuando esperamos décadas para reaccionar ante señales que ya justificaban una mayor prudencia", sentenció el experto..
EL PADRINO
El padrino de la investidura, el catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Alicante Josep Bernabeu Mestre, destacó durante la laudatio la relevancia científica y social de la trayectoria de Nicolás Olea, a quien presentó como un ejemplo de compromiso cívico desde la ciencia. Según subrayó, su carrera demuestra que la excelencia académica puede ir unida a una participación activa en la respuesta a los grandes retos colectivos, combinando investigación de primer nivel, divulgación y responsabilidad social. Bernabeu puso además el foco en la defensa del Principio de Precaución como una de las aportaciones más representativas del investigador granadino. En este sentido, destacó su labor para alertar sobre los efectos de los contaminantes ambientales en la salud y señaló que su trabajo ha contribuido a evidenciar la estrecha relación entre entorno y salud humana, reforzando la necesidad de abordar estos desafíos mediante un enfoque integral que combine investigación científica, regulación institucional y compromiso social.
Redacción





