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22 de mayo de 2026
ECOMENJA
"ALIMENTAR ES CUIDAR"
Ecomenja participará en Cuida 2026
Ecomenja participará en Cuida 2026, la feria de los profesionales en la atención y cuidado de personas mayores, que tendrá lugar los días 27 y 28 de mayo en La Farga de L’Hospitalet. En el marco del “Foro Cuida”, Ecomenja participará en el espacio de buenas prácticas con una entrevista-conversación titulada “Alimentar es cuidar: buenas prácticas para garantizar calidad, dignidad y bienestar en las residencias”. Este artículo ha aparecido en “Restauración Colectiva” y lo reproducimos por el evidente interés que tiene para nuestros lectores.
El encuentro estará conducido por Ferrán Simón, director de la Fundación FiraGran, que entrevistará a Joan Maria Ribas, fundador y responsable de operaciones de Ecomenja, para profundizar en cómo la alimentación puede convertirse en una herramienta real de cuidado, calidad de vida y dignidad en los centros residenciales. La entrevista tendrá lugar el miércoles 27 de mayo, de 10:20 a 10:40 h, en el Aula Profei.
ALIMENTACIÓN
Hablar de alimentación en residencias implica ir mucho más allá de la nutrición. Por supuesto, un menú debe ser equilibrado, seguro y adaptado a las necesidades de cada persona. Pero también debe ser reconocible, apetecible y respetuoso con la historia, los hábitos y los gustos de quienes lo reciben. Para muchas personas mayores, el momento de comer es uno de los espacios más importantes del día. Puede ser un momento de autonomía, de conversación, de recuerdo y de placer. Por eso, la calidad alimentaria no puede entenderse únicamente desde parámetros técnicos. Debe incorporar también una mirada humana. En este sentido, una alimentación digna es aquella que cuida la salud sin renunciar al sabor, que adapta texturas sin despersonalizar el plato, que responde a las necesidades clínicas sin olvidar el valor emocional de comer bien.
BUENAS PRÁCTICAS
La restauración en residencias exige una combinación compleja de sensibilidad y rigor. No basta con diseñar buenos menús sobre el papel. La diferencia se produce en la capacidad de llevarlos a la práctica cada día, de forma estable, segura y coherente. Desde la experiencia de Ecomenja, las buenas prácticas pasan por cuatro grandes ámbitos: planificación nutricional, cocina in situ, seguridad alimentaria y seguimiento continuo.
PLANIFICACIÓN
La planificación permite trabajar con criterio, anticipar necesidades, adaptar el servicio a los perfiles de los residentes y garantizar variedad. La cocina in situ facilita una mayor conexión con el centro, con sus ritmos y con la aceptación real de los menús. La seguridad alimentaria aporta tranquilidad a la dirección, a los equipos y a las familias. Y el seguimiento continuo permite corregir, mejorar y ajustar el servicio a la realidad de cada residencia.
LA ADAPTACIÓN
En el ámbito residencial, esta capacidad de adaptación es especialmente relevante. No todas las personas residentes tienen las mismas necesidades, ni las mismas preferencias, ni el mismo nivel de autonomía. Por eso, la restauración colectiva debe ser capaz de responder a dietas específicas, disfagia, texturas modificadas, pérdida de apetito o necesidades médicas concretas, manteniendo siempre el mismo principio: adaptar no debe significar empobrecer la experiencia alimentaria.
CALIDAD REAL
Uno de los grandes retos de la restauración colectiva es conseguir que la calidad no sea solo un concepto, sino una realidad verificable en el plato. Para Ecomenja, esto pasa por trabajar con producto ecológico, de proximidad y de temporada, pero también por recuperar el valor del oficio de cocinar. La cocina artesanal, las recetas tradicionales, los procesos bien ejecutados y la relación con productores locales son elementos que ayudan a construir una alimentación más honesta, más saludable y más cercana.
CERTIFICACIONES
Este compromiso se materializa en certificaciones que avalan el modelo de trabajo de la empresa: la certificación ‘Ecolocal’, la certificación de ‘Productos de proximidad’ y la certificación de ‘Peix de Llotja’. Además, Ecomenja está impulsando actualmente la certificación de ‘Menjador Residència Km0 Slow Food’, siguiendo el camino que ya abrió en 2009 con el sello ‘Menjador Escolar Km0’, desarrollado junto a Slow Food, y que se convertiría en un referente del sector. Estos reconocimientos refuerzan la trazabilidad, el origen de los alimentos y el vínculo con una cocina respetuosa con el territorio.
COCINA TRADICIONAL
En residencias, esta dimensión cobra especial importancia. La cocina tradicional y reconocible facilita la aceptación de los menús, conecta con la memoria gastronómica de las personas mayores y contribuye a que el momento de comer sea vivido con mayor satisfacción. La calidad también se expresa en la forma en que se gestionan los equipos. La implicación de las personas que cocinan, sirven y acompañan el servicio tiene un impacto directo en la experiencia de los residentes. La formación, la estabilidad del equipo y la coordinación con la dirección del centro son piezas clave para que el servicio funcione con continuidad.
CUMPLIMIENTO NORMATIVO Y CONFIANZA
La seguridad alimentaria es un requisito imprescindible en cualquier servicio de restauración colectiva, pero en el ámbito residencial adquiere una dimensión especialmente sensible. Trabajar con personas mayores implica extremar los controles, cuidar los procedimientos y garantizar una trazabilidad rigurosa. Sin embargo, el cumplimiento normativo no debe entenderse como un elemento separado de la calidad del servicio. Al contrario: los protocolos, los autocontroles, la formación y las auditorías deben estar al servicio de una finalidad mayor, que es generar confianza. Confianza para la dirección del centro, que necesita un proveedor capaz de asumir la complejidad operativa del servicio. Confianza para los equipos asistenciales, que requieren coordinación y respuesta. Confianza para las familias, que esperan que sus seres queridos estén bien atendidos. Y confianza para las propias personas residentes, que merecen una alimentación segura, cuidada y respetuosa.
UNA CONVERSACIÓN NECESARIA EN CUIDA 2026
La participación de Ecomenja en Cuida 2026 se enmarca en un momento en el que el sector de los cuidados está reflexionando sobre cómo avanzar hacia modelos más humanos, sostenibles y centrados en la persona. En ese debate, la alimentación debe ocupar un lugar central. Porque comer bien en una residencia no es un lujo ni un elemento accesorio. Es una parte fundamental de la calidad de vida. La sesión “Alimentar es cuidar” quiere abrir precisamente esta conversación: cómo convertir la cocina en una herramienta de bienestar, cómo garantizar calidad sin perder eficiencia, cómo adaptar los menús sin perder dignidad y cómo hacer que la restauración colectiva forme parte de una cultura del cuidado más amplia.
“Restauración Colectiva”




