
MI HUERTO ECOLÓGICO/LA MEJOR DEFENSA ES UNA BUENA COMPETENCIA/¿Por qué un huerto demasiado limpio de adventicias no es positivo?
7 de julio de 2026
Underwater concept of global problem with plastic rubbish floating in the oceans. Hawksbill turtle in caption of plastic bag

TURISMO
UN SISTEMA TOTALMENTE INSOSTENIBLE
Los mares, altamente perjudicados
El crecimiento sostenido que está registrando el turismo mundial, con cifras récord, aumenta la presión sobre los ecosistemas y las ciudades, provocando incrementos de la basura marina y contaminación en zonas del litoral mediterráneo de hasta el 40% en verano, un contexto que los expertos califican como crítico. Con las evidentes repercusiones que ello tiene sobre la fauna del mar, de la que se alimentan millones y millones de personas…
Los datos citados aparecen en un trabajo realizado desde la Universidad Internacional de Valencia–VIU, que ha analizado este fenómeno a través del diagnóstico de la Dra. Maribel Cerezo Sánchez, quien advierte de que “la pregunta ya no es si llegaremos a un punto de no retorno, sino si en algunos territorios ya lo hemos superado”.
TURISMO Y RECURSOS
Según la investigadora de la VIU, el mayor impacto de la hipermovilidad turística está en el consumo de agua: “Mientras un residente español consume unos 128 litros diarios, un turista puede llegar a gastar entre 300 y 1.000 litros al día, debido al enorme consumo indirecto asociado a piscinas, riego de jardines y lavanderías industriales”. A este déficit hídrico se suma el desafío de la huella de carbono, un área en la que el sector ya es responsable de casi el 9 % de las emisiones globales. Además, la llegada masiva de personas está colapsando las infraestructuras de tratamiento de aguas, con instalaciones del siglo pasado en destinos como Mallorca o Ibiza que, superadas en su capacidad, provocan vertidos al mar casi sin depurar.
GENERACIÓN DE BASURA
En cuanto a la generación de basura, Maribel Cerezo explica que un turista genera cerca de 2 kilos diarios, el doble que un habitante local, provocando una sobrecarga constante de los servicios municipales durante los meses de verano. Por otro lado, el modelo actual socializa los daños ambientales y privatiza los beneficios económicos. Sectores como el de los cruceros generan grandes ingresos, pero dejan tras de sí un nivel de contaminación desproporcionado respecto al tiempo que los pasajeros pasan en el destino. Para mitigar este desgaste, muchas ciudades han optado por aplicar tasas turísticas, algo que la académica considera insuficiente.
TURISMO DE EXCELENCIA
Frente a estos modelos de bajo valor añadido que saturan los servicios sin dejar valor real, la experta aboga por evolucionar hacia un turismo de excelencia arraigado al territorio, con profesionales que prioricen el cuidado del entorno receptor y potencien el tejido comercial local frente a las grandes cadenas impersonales.
TAMBIÉN AFECTA A LOS CONSUMIDORES DE PESCADO
La basura y el vertido de aguas casi sin depurar daña los ecosistemas marinos gravemente. Plásticos uy otro tipo de contaminantes entran en la cadena trófica. Los peces y mariscos los ingieren, llegando al ser humano al consumirlos. Toxinas de plásticos y químicos causan problemas digestivos, hormonales y cáncer en los consumidores. La fauna marina muere por asfixia o intoxicación, reduciéndose así los recursos pesqueros. Gran parte de la fauna que sobrevive a la polución de los océanos… llega al plato del consumidor muy contaminada. El pez se muerde la cola, nunca mejor dicho, y el sector pesquero se ve gravemente afectado, por la falta de ventas y por la falta de capturas. El consumidor tendrá que pagar más impuestos para financiar las inversiones millonarias destinadas a mitigar los daños ambientales y sanitarios. Es decir, que el consumidor paga doblemente, con su salud y con su bolsillo, mientras que sólo unos pocos son los que se benefician de este disparate turístico.
LOS DAÑOS
Los daños por la ingestión de pescado contaminado son de diferentes tipos. Tenemos las intoxicaciones agudas por metales pesados (mercurio, plomo) y químicos, que causan náuseas, vómitos y dolores abdominales a corto plazo. Pero, a más largo plazo y de forma casi más peligrosa, la acumulación de toxinas procedentes del consumo de pescado provoca daños renales, hepáticos y neurológicos con el paso de los años. Y alteraciones hormonales… Los disruptores endocrinos en plásticos afectan el sistema reproductivo y al desarrollo infantil. Nuestros océanos están gravemente afectados por sustancias como el BPA y las dioxinas, presentes en microplásticos (ingeridos por los peces), que aumentan el riesgo de tumores. La exposición a todos estos contaminantes daña nuestras defensas, incrementando infecciones y alergias. Además, los metales pesados favorecen hipertensión y enfermedades del corazón. Y como explica bien el informe citado… en algunas ciudades, en temporada alta turística, los sistemas de depuración de agua operan bajo mínimos… Se vierten aguas no bien depuradas al mar… Bacterias y virus en aguas contaminadas (E. coli, hepatitis A) causan infecciones graves, cuyo origen, además, es difícil de determinar, por lo que será difícil encontrar a los culpables. En fin, un desastre… El turismo masivo es pan para hoy y miseria y enfermedad para mañana. Y el que no quiera verlo… o está ciego o tiene intereses en todo ello.
Antonio Sánchez



