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Too Good To Go, una app que trabaja en la lucha contra el desperdicio alimentario, señala haber contribuido a salvar más de 37 millones de packs de comida en España. La firma ha elaborado un mapa de las ciudades españolas que más han destacado en la lucha contra el desperdicio alimentario durante el último año. El análisis subraya el papel tractor de las grandes capitales y áreas metropolitanas, pero también pone de relieve la creciente participación de ciudades de menor tamaño. Una señal clara de que la sensibilidad y la acción hacia este desafío está creciendo de forma cada vez más extendida en todo el territorio nacional.
Qué tiempos aquellos en los que en las casas no se tiraba nada. Lo que no se consumía iba al corral, y las gallinas daban buena cuenta de todo. U otros animales. No se tiraba ni un solo grano de arroz. Pero hoy todo ha cambiado. Sin embargo, todavía hay quienes se esfuerzan por que los alimentos no vayan a la basura, un gran disparate en tiempo de tanta hambre en el mundo.
UN GRAN DESAFÍO El desperdicio alimentario se ha convertido en uno de los grandes desafíos para nuestro país y de ahí la entrada en vigor de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario hace apenas unos meses. Y es que cada año en España se desperdician más de 3,1 millones de toneladas de alimentos, con un coste medio estimado de 250 euros por persona al año. Se trata de un fenómeno que afecta a toda la cadena agroalimentaria y que requiere el esfuerzo conjunto de ciudadanos, empresas, organizaciones e instituciones.
BARCELONA Barcelona lidera este mapa colocándose como la ciudad que ha registrado el mayor impacto en la reducción del desperdicio alimentario gracias a la elevada participación de usuarios y establecimientos colaboradores y al significativo número de packs salvados. Le sigue Valencia, que destaca por la creciente implicación de su comunidad y el fuerte dinamismo de los negocios asociados. Y Madrid ocupa la tercera posición demostrando también su papel protagonista en la lucha contra el desperdicio alimentario, impulsada por una amplia comunidad de usuarios y establecimientos comprometidos que continúan generando un impacto significativo a nivel nacional.
SEVILLA, 4º POSICIÓN Por su parte, Sevilla gana la cuarta posición, reflejando el creciente impulso de las iniciativas contra el desperdicio alimentario en el sur de España. Y cierra el Top 5, Sabadell, cuya presencia entre las ciudades con mayor impacto evidencia que el compromiso con la reducción del desperdicio alimentario va mucho más allá de las grandes capitales y se extiende con fuerza a ciudades de tamaño medio.
ALICANTE, PALMA Y MURCIA Entre las capitales y ciudades de tamaño medio destacan varias localidades del arco mediterráneo, como Alicante, Palma y Murcia, y Málaga por el sur, que reflejan el creciente compromiso de usuarios y establecimientos más allá de las grandes capitales. En el norte del país sobresalen Vigo, A Coruña, Bilbao y Oviedo. Especialmente significativo es el caso de las dos ciudades gallegas, que sitúan a Galicia entre las regiones más activas en la lucha contra el desperdicio alimentario y evidencian cómo el compromiso con esta causa sigue creciendo en todo el territorio.
ZARAGOZA, PAMPLONA Y VALLADOLID Por su parte, Zaragoza, Pamplona y Valladolid refuerzan el protagonismo de las ciudades del interior y en Canarias lidera Las Palmas de Gran Canaria consolidando el papel cada vez más relevante de las ciudades de tamaño medio en la generación de impacto positivo. “Los datos recopilados confirman que la lucha contra el desperdicio alimentario se está convirtiendo en una práctica cada vez más consolidada y extendida en todo el territorio nacional. El crecimiento no solo afecta a las grandes capitales, sino también a ciudades medianas que están contribuyendo de forma cada vez más significativa a la reducción del desperdicio. En este escenario, Too Good To Go continúa reforzando su papel como plataforma de referencia, capaz de conectar a ciudadanos y establecimientos en una acción cotidiana y concreta, garantizando al mismo tiempo un beneficio económico. En un contexto de aumento del coste de la vida, el ahorro se está convirtiendo en un factor cada vez más relevante en las decisiones de consumo”, comenta Marie Lindström, directora de Too Good To Go en España.
EL COSTE DE LA VIDA En un contexto marcado por el aumento del coste de la vida (+3,2 % interanual en mayo) y de los precios de los alimentos, crece el interés por soluciones frente al desperdicio de comida capaces de combinar sostenibilidad y ahorro económico. Una tendencia que también se refleja en los resultados de Too Good To Go, que en 2025 salvó 7,6 millones de comidas, registrando un crecimiento del 15% en los dos últimos años. Además de contribuir a la reducción del desperdicio alimentario, Too Good To Go se ha consolidado como una herramienta concreta para ayudar a los consumidores a ahorrar en su cesta de la compra. Según las estimaciones de la plataforma, salvar de media un pack a la semana puede suponer un ahorro de más de 417 euros al año por persona. Un beneficio que supone decenas de millones de euros ahorrados cada año por toda la comunidad de usuarios, demostrando que reducir el desperdicio alimentario genera beneficios tangibles tanto para el medioambiente como para el bolsillo.
AHORRO “Desde nuestro lanzamiento en España en 2018, Too Good To Go ha contribuido a generar más de 280 millones de euros en ahorro para los consumidores. Un resultado que ha tenido un impacto real en el bolsillo de nuestros usuarios y que demuestra que, en un contexto en el que la sostenibilidad a menudo se percibe como un coste adicional, es posible realizar una acción positiva para el planeta obteniendo al mismo tiempo un beneficio económico directo y tangible”, concluye Marie Lindström.
Redacción
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