
MADRID/ESPACIO ORGÁNICO CELEBRA «EL MES DEL PRODUCTOR» EN ALCOBENDAS/Durante todos los fines de semana de junio, el espacio acoge encuentros con productores ecológicos
3 de junio de 2026
FITOSANITARIOS
ENCUESTA QUINQUENAL
Los productos fitosanitarios más utilizados son los fungicidas y bactericidas son (54% del total), seguidos de herbicidas, desbrozadores y musguicidas (27%) y de insecticidas y acaricidas (17%)
El Ministerio ha publicado los datos de la encuesta más reciente de utilización de productos fitosanitarios, que corresponde a la campaña agrícola de 2024, es decir la comprendida entre el 1 de octubre de 2023 y el 30 de septiembre de 2024. Los productos agrarios españoles no ecológicos contienen no pocos productos tóxicos. En algunos casos, en los límites legales. Pero no siempre lo legal es lo seguro ni lo ético. Veamos un resumen de los datos.
La Encuesta de Usos de Productos Fitosanitarios 2024, elaborada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, recoge la superficie tratada y las cantidades de sustancias activas aplicadas a 19 cultivos, 10 más que en la edición anterior. Se trata de una operación estadística de periodicidad quinquenal y de obligado cumplimiento, al estar incluida en el Plan Estadístico Nacional, teniendo como objeto proporcionar información armonizada y comparable a nivel de la Unión Europea, para desarrollar políticas en el contexto de la estrategia sobre el uso sostenible de los productos fitosanitarios.
LAS CONCLUSIONES
Y las principales conclusiones de esta última edición de la encuesta son:
-En colaboración del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de las explotaciones agrícolas que forman parte de la muestra, se ha podido recopilar y analizar la información de más de 7000 cuadernos de explotación agrícola, lo que ha supuesto una tasa de respuesta muy alta.
-Los productos fitosanitarios más utilizados por los agricultores españoles son losfungicidas y bactericidas son (54% del total), seguidos de herbicidas, desbrozadores y musguicidas (27%) y de insecticidas y acaricidas (17%).
-Se han analizado las siguientes modalidades de producción: en secano y regadío, trigo, cebada, resto cereales, leguminosas, remolacha, algodón, girasol, colza, frutos secos, viñedo y olivar. En regadío: maíz, arroz y tabaco. En hortalizas en invernadero y al aire libre, sin diferenciar modalidad: cítricos, frutales, patatas, prados, pastos y forrajeras.
-La publicación presenta como variables principales la superficie básica tratada (área tratada al menos una vez), la superficie cultivada tratada (considerando el número de aplicaciones), la cantidad total aplicada de cada sustancia activa, el número medio de aplicaciones (relación entre superficie tratada y básica) y la dosis media aplicada por unidad de superficie básica.
NUESTROS PROPIOS COMENTARIOS
-El 54% de los productos fitosanitarios aplicados en España fueron fungicidas y bactericidas, seguidos de herbicidas (27%) e insecticidas/acaricidas (17%). Esto demuestra una dependencia estructural de sustancias químicas en la agricultura convencional, muchas de las cuales están asociadas a riesgos para la salud humana, como residuos en alimentos, alergias, alteraciones endocrinas y posibles efectos cancerígenos a largo plazo. La exposición crónica a estos compuestos, incluso en dosis "legales", puede tener impactos acumulativos en la población, especialmente en grupos vulnerables (niños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas).
-Los consumidores no tienen acceso claro ni información detallada sobre qué productos fitosanitarios se aplican en los alimentos que consumen. Aunque la encuesta recoge datos de más de 7.000 explotaciones agrícolas, esta información no se traduce en etiquetados accesibles o alertas públicas sobre los residuos de plaguicidas en los productos finales. Esto vulnera el derecho a la información y la capacidad de elegir alimentos libres de tóxicos, especialmente cuando los límites legales no garantizan seguridad real.
-La agricultura industrial prioriza rendimientos altos y control de plagas mediante el uso intensivo de fitosanitarios, en lugar de adoptar alternativas sostenibles (como el manejo ecológico o la rotación de cultivos). Esto refleja un modelo que antepone intereses económicos a la salud pública y la protección del medio ambiente, incumpliendo el principio de precaución y los derechos de los consumidores a alimentos seguros.
-A pesar de que los fitosanitarios se aplican dentro de los límites legales, estudios independientes han demostrado que los residuos de plaguicidas pueden persistir en los alimentos (frutas, verduras, cereales) y en el agua, superando en ocasiones los niveles considerados seguros. La encuesta no evalúa el impacto real en la salud de los consumidores, sino solo el cumplimiento de normativas, lo que deja una laguna en la protección efectiva de los derechos sanitarios.
-La normativa actual evalúa los fitosanitarios de forma individual, pero no considera el efecto cóctel (la interacción de múltiples sustancias químicas en el organismo humano). Esto significa que, aunque cada producto cumpla con los límites, la combinación de varios residuos en un mismo alimento o dieta puede ser más peligrosa de lo que se admite, poniendo en riesgo la salud a largo plazo sin que el consumidor sea consciente.
TOMA NOTA
La agricultura industrial en España, basada en el uso intensivo de fitosanitarios, compromete los derechos de los consumidores a la salud, la información y la seguridad alimentaria. Los datos oficiales confirman un modelo que normaliza la exposición a tóxicos, sin garantizar transparencia ni evaluar riesgos acumulativos. Esto refuerza la necesidad de exigir etiquetados claros, reducción de plaguicidas y apoyo a alternativas ecológicas para proteger a la ciudadanía. Resumen: si quieres proteger tu salud y la de los tuyos, consume alimentos ecológicos certificados y que no te vendan gato por liebre.
Pablo Bolaño
MÁS INFO
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El informe completo con los resultados detallados puede consultarse aquí.





