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"LAS CASAS DE LUA"
ELISABET SILVESTRE
"El libro es un cuento que nos invita a reconectar con nuestra esencia"
Elisabet Silvestre no necesita presentación. Lleva toda una vida en el sector “bio”. Informándonos y acompañándonos con sus artículos y libros para que aprendamos a protegernos de un mundo cada vez más hostil. Ahora, publica "Las casas de Lua”, en formato cuento. Pero no sólo para niños. Estará en BioCultura BCN 2026.
-¿Cómo le explicarías “Las casas de Lua” a alguien que no ha leído la obra aún?
-“Las casas de Lua” es una historia que nos invita a reconectar con nuestra esencia, para amar y cuidar todas las casas que habitamos: el cuerpo, la vivienda y la madre Tierra. Es un libro en formato cuento, y con preciosas ilustraciones de Lorena Glave, que llega con el propósito de acompañar a la infancia para crecer en sintonía con la naturaleza –la propia interior del cuerpo y la exterior–. También llega para recordárnoslo a los adultos, ya que muy a menudo se acaba viviendo en modo piloto automático, con cansancio, inflamación, niebla mental y muchas otras dolencias. A través de la historia de Lua el lector descubre cómo el cuerpo, la mente y el espacio están íntimamente relacionados, sobre la luz y los ritmos circadianos, el descanso reparador, el amor y el respeto por el planeta, el cuidado del espacio que habitamos, el movimiento, la belleza y la gratitud. Y es que, más allá de la comida, hay otros nutrientes un tanto olvidados y que son esenciales para una vida plena, y además son todos gratuitos. Estos son nuestros superpoderes innatos.
LA IDEA
-¿Cómo te surgió la idea de este proyecto?
-En realidad todo empezó al acabar mi último libro. Llevo más de dos décadas abordando cómo incide el entorno en el que vivimos en la salud, cómo influyen los tóxicos ambientales, cómo crear espacios más saludables para vivir en una casa más sana. Y, más allá de llevar este conocimiento a mis clases como docente en diferentes másters y posgrados para profesionales de la salud y de la arquitectura, también he escrito ocho libros divulgativos de estilos de vida saludable como “Vivir sin Tóxicos”, “Tu Casa Sana” o “Los mil primeros días” (todos de Ed. Integral). Todos ellos son libros para un público adulto. Al acabar el último libro sentí el llevar esta información al público más joven.

AUTOEDICIÓN
-¿Por qué has optado por la autoedición?
-La editorial con la que he publicado mis últimos cuatro libros no tiene esta línea de cuentos infantiles, y ahí decimos hacer autopublicación. Es toda una experiencia, porque gestionas todo el proceso, desde la creación de textos, ilustraciones, corrección ortotipográfica, diseño, maquetación, elección de la portada; y después el lanzamiento en Amazon. Todo un aprendizaje, una gran labor y un reto. Esperamos que sea bien acogida la propuesta, que “Las casas de Lua” llegue a muchos hogares y a muchas escuelas. Y recordad: solo se encuentra en Amazon, con dos ediciones: castellano y catalán. Es el regalo perfecto para celebrar el día del libro, un Sant Jordi con mucho amor. ¡Que lo disfrutéis!
3 CASAS
-¿Habitamos tres casas? ¿Las tres las estamos destruyendo?
-El cuerpo es nuestra primera casa, la que nos va a acompañar a lo largo de todo este viaje que es la vida. Después, la segunda casa, la vivienda. Y como casa madre, el planeta Tierra. Todas están conectadas. Lo que nos cuida, cuida del planeta. Lo que cuida del planeta, nos cuida. Como dice el cuento: Amarlo es amarnos. En esa desconexión con la naturaleza interna, olvidamos de darle al cuerpo todos los nutrientes necesarios –más allá de la comida– que son tan esenciales para mantener el equilibrio físico, mental y emocional. Se pasa la jornada en ambientes interiores con acabados plásticos, compuestos orgánicos volátiles y muchas otras sustancias nocivas –en pinturas, muebles, tejidos, productos de higiene personal y del hogar, agua, comida…–, alejados de la luz natural durante el día, sin respetar los ritmos circadianos y el descanso reparador. Y ese consumo de productos que nos dañan, en su proceso de producción también dañan al medio ambiente, a todas los demás organismos vivos. Reconectar con el origen, con lo que nos nutre, cuida y regenera, es la clave para revertir la situación, y apostar por la salud global. “Las casas de Lua” es un cuento que llega con el propósito de acompañar en el camino de cuidarnos, tengas la edad que tengas, porque vivir de forma más conectada y consciente sobrepasa la mirada de los años.
LA TRIBU
-¿Por qué dices que es un cuento para leer en tribu… si ya no existen tribus, jajaja, ni siquiera familias?
-Mientras escribía “Las casas de Lua” mi lector/a imaginario era en realidad varios lectores/as, pequeños y mayores, juntos. Esa atmósfera cálida de momento compartir, preguntar, imaginar, reflexionar… De hecho, este es uno de los superpoderes que te dejo el cuento: el compartir. Cuando se analizan los factores que constituyen los pilares de la salud aparece el contacto social como súper relevante, el disponer de una red de apoyo, de relaciones de calidad. Los estudios que investigan los secretos de las personas longevas y felices muestran cómo disponer de un pequeño grupo de personas de referencia, una red de apoyo, es clave. En la desconexión con el origen, también podemos reflexionar sobre ese “nutriente” esencial, como seres sociales que somos, que se ha ido quedando en el olvido.
LOS/AS DOCENTES
-¿También es un libro para docentes? ¿Por qué?
-“Las casas de Lua” aborda muchas temáticas relacionadas con la salud ambiental, la biodiversidad, los ritmos circadianos, movimiento, respiración consciente, emociones… que se pueden desarrollar en el aula. Realmente es esencial incluir en las materias docentes desde la etapa de Primaria el concepto de salud planetaria y los hábitos más acordes con la propia biología, ya que es una forma de promover y construir salud, de recuperar hábitos tan ancestrales como eficaces para crecer y vivir vidas más conscientes, más plenas. Por ello, “Las casas de Lua” viene con un regalo de un descargable con las láminas de las ilustraciones del cuento para colorear y crear el Cuaderno del Explorador/a, y también una audioguía para familias y docentes con ideas y propuestas para seguir para seguir descubriendo y descubriéndose a uno mismo, para habitar y habitarse desde la mirada de que somos parte de la naturaleza.
LAS ILUSTRACIONES
-¿Me puedes hablar de las ilustraciones?
-Es un lujo hacer este viaje tan bien acompañada por Lorena Glave, fotógrafa con una amplia experiencia en diseño digital. Lorena ha sabido expresar en cada imagen la esencia del mensaje, con mucha creatividad y a la vez con una mirada sensible. Estamos recibiendo mensajes de mamás y papás que han leído el cuento con los pequeños de la casa, y destacan cómo incluso niños y niñas de 3 años, de 5 años, se fijan en las ilustraciones, preguntan sobre ellas, sobre los detalles… También de adultos que nos dicen que les aportan calma. Y eso es todo un regalo.
LOS ASULTOS DEL MAÑANA
-¿De qué manera puede influir en los niños estar expuestos continuamente a noticias en las que hombres endemoniados matan de hambre a niños en Oriente Medio o en cualquier otro lugar del orbe? En este sentido, ¿qué puede representar “Las casas de Lua”?
-La infancia constituye un pilar fundamental de la sociedad. Los niños de hoy son los adultos del mañana. Acompañarles con amor, apoyo, red, educación, salud… es trascendental. También velar por un medio ambiente más sano, limpio y seguro, para que puedan desarrollarse y crecer con salud. En este sentido, el libro aporta una mirada de la infancia en relación a crecer con unos valores más alineados con el respeto y el amor a las personas, al planeta y a todos sus seres vivos. El gran desafío de una sociedad desconectada es cómo recuperar el equilibrio, cómo mantener personas sanas –física, mental y emocionalmente–, en entornos enfermos. Sembrar lazos de conexión con la naturaleza desde la infancia es una apuesta para promover futuros más sostenibles, equitativos. saludables. Lo que se ama, se cuida.
P. B.





