
ALIMENTACIÓN/NO QUIERO INSECTOS EN MI PLATO/Un artículo de Antonio Sánchez
10 de junio de 2026
VERDURAS Y FRUTAS
MUCHAS FAMILIAS OPTAN POR LA CONGELACIÓN
Buscando precios asequibles y mayor disponibilidad
Las verduras congeladas se han consolidado como un ingrediente habitual en la alimentación de los hogares españoles. Según la Encuesta sobre Hábitos de consumo realizada por la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC) (1), el 81% de los consumidores las incluye en su dieta habitual y casi la mitad (48%) las consume al menos dos veces por semana. Congelar también es una buena opción para consumir alimentos ecológicos a buen precio.
La encuesta revela que las verduras congeladas forman parte de la rutina alimentaria de los participantes. De hecho, el 73% de los encuestados asegura consumirlas “desde siempre”. “Los resultados muestran que las verduras congeladas se han integrado plenamente en la cocina diaria de los españoles. Los consumidores buscan soluciones que les permitan comer de forma saludable con menos tiempo, reducir el desperdicio y tener mayor flexibilidad en la cocina”, destaca Álvaro Aguilar, secretario general de ASEVEC.
CAMBIOS DE HÁBITOS
Los cambios en los hábitos culinarios también se reflejan en la forma de preparar este tipo de productos. Aunque las recetas a la plancha o salteadas (68%) y las hervidas (41%) continúan liderando las preferencias de los consumidores, la freidora de aire se ha convertido en el tercer método de cocinado más utilizado, elegido por el 41% de los encuestados. Además, las verduras congeladas destacan por su versatilidad en la cocina. El 77% de los consumidores las utiliza como guarnición, mientras que un 48% lo hace como plato principal y un 38%, para cenas rápidas.
LAS VERDURAS
En cuanto a las verduras más consumidas, destacan los guisantes (66%), las judías verdes (63%) y las espinacas (59%). Le siguen los mix de verduras (49%) y el brócoli (48%), valorados por su capacidad para ofrecer soluciones rápidas, versátiles y prácticas que facilitan la preparación de comidas diarias, aportando variedad, comodidad y valor nutricional. También figuran entre los productos más consumidos las frutas congeladas (46%), que continúan ganando protagonismo gracias a su practicidad y facilidad de conservación, lo que permite disponer de fruta lista para cualquier receta en cualquier momento.
COMIDAS Y CENAS
La comida (89%) y la cena (76%) son los momentos de consumo más habituales, aunque es interesante señalar que casi 2 de cada 10 personas (14%) las consumen durante el desayuno o la merienda, lo que explica el crecimiento de productos como las frutas congeladas dentro de la categoría. La comodidad continúa siendo el principal atributo asociado a las verduras congeladas. El 88% de los encuestados destaca la posibilidad de disponer siempre de verduras en casa, mientras que el 54% valora especialmente la amplia variedad de productos disponible durante todo el año.
DESPERDICIO ALIMENTARIO
Asimismo, casi la mitad de los consumidores (48%) identifica la reducción del desperdicio alimentario como una de las principales ventajas de este tipo de productos, al permitir utilizar únicamente la cantidad necesaria en cada momento y conservar el resto durante más tiempo. En comparación con las frescas, los encuestados consideran que las verduras congeladas son mejores en comodidad, precio y conservación, mientras que consideran que son iguales en sabor y valor nutricional.
ULTRACONGELACIÓN
“Nuestras verduras se recolectan en su punto óptimo de madurez y gracias al proceso de ultracongelación al que son sometidas mantienen todos sus nutrientes y propiedades organolépticas intactas”, explica el secretario general. La encuesta también revela que, cuando los consumidores piensan en verduras congeladas, las asocian principalmente con conceptos como rapidez, practicidad, alimentación saludable, ahorro de tiempo y disponibilidad, consolidando su papel como una solución cotidiana para quienes buscan una dieta equilibrada sin renunciar a la comodidad.
CONGELAR ALIMENTOS ECOLÓGICOS
También hay verduras ecológicas congeladas y/o las puedes congelar en casa. De esta forma, puedes acceder a alimentos orgánicos a precios asequibles. Entonces, debes saber… La congelación detiene el crecimiento de microorganismos y ralentiza la degradación de nutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes). Los estudios, hasta la fecha, muestran que, si se hace correctamente, los alimentos congelados pueden retener un perfil nutricional similar al de los frescos, especialmente en productos como verduras, frutas y carnes ecológicas. Comprar a granel o en temporada (cuando los precios son más bajos) y congelar permite acceder a productos “bio” a un coste reducido. Y evitamos el desperdicio: puedes congelar lo que no vayas a consumir a corto plazo. Congelar significa también tener acceso a productos de temporada fuera de su época natural (ej.: espárragos, frutos rojos) sin perder su calidad ecológica. Pero…
PERO…
Algunos alimentos (como lechugas, pepinos o hierbas frescas) pierden textura al congelarse y no son ideales para consumir crudos después. Frutas como las manzanas o peras pueden ablandarse. La congelación rápida (ultracongelación industrial) es mejor que la doméstica, ya que forma cristales de hielo más pequeños y daña menos las células de los alimentos. En casa, usa bolsas herméticas o recipientes al vacío para evitar quemaduras por frío y la oxidación. No congeles ni huevos, ni patatas, ni lácteos… Una vez congelado un alimento, no rompas la cadena de frío.
Carolina Sánchez
[1] Estos datos se desprenden de una encuesta realizada a través de las redes sociales de ASEVEC (@asevecinfo), en la que han participado 628 personas entre el 6 y el 20 de mayo de 2026.





