La alta inflación ha supuesto un frenazo para el sector ecológico. Ya lo veníamos diciendo desde hace meses. Los datos de una encuesta lo corroboran. Aunque el estudio citado deja lagunas que conviene no pasar por alto.
Una manera de seguir consumiendo alimentos ecológicos, a pesar de la alta inflación, es elegir alimentos que tienen precios prudentes. Las legumbres son un buen ejemplo: alimentos de gran calidad nutricional y organoléptica a precios razonables.
Alimarket nos informa sobre algunos asuntos que nos conciernen directamente. Si 2022 no fue un buen año, se prevé que el que acaba de comenzar tampoco lo sea.
La Conferencia de Biodiversidad de la ONU, la COP15, concluyó recientemente en Montreal con un acuerdo histórico para proteger el 30% de las tierras, zonas costeras y aguas continentales del planeta para finales de la década. Actualmente, un millón de especies están en peligro de extinción,
el Ejecutivo aprobó, en el último Consejo de Ministros del año, el rediseño del paquete de ayudas para hacer frente durante 2023 a la crisis inflacionista.
La inflación y el contexto actual han provocado que los hogares estén perdiendo poder adquisitivo. Tanto es así que el 59% de los catalanes tiene más dificultades que hace un año para llegar a fin de mes a pesar de reducir los gastos del presupuesto familiar en tres ámbitos: energético, financiero, y de alimentación y ocio.
Según una investigación publicada en la revista científica “Nature”, los intereses económicos pesan más que la defensa de la salud al catalogar sustancias como extremadamente preocupantes.