16 de septiembre de 2026
Las cuestiones geopolíticas y climáticas están afectando negativamente al sector alimentario, que necesita mucha energía para su producción. Las guerras, el bloqueo de Ormuz, los ataques a refinerías e infraestructuras energéticas… Todo contribuye a aumentar el precio final de los alimentos. Así lo recoge un análisis elaborado por Crédito y Caución que avanza que los precios mundiales de los alimentos podrían aumentar un 11,6% en 2026 y un 4,8% en 2027 debido a los efectos del conflicto del Golfo, la escalada del conflicto en Ucrania, la sequía que afecta a Estados Unidos y Europa occidental y el fenómeno de El Niño. Un gran hándicap para el sector “bio”.










